Trump acusa a China de interferir en elecciones desde 2020
Donald Trump cuestionó nuevamente la integridad del sistema electoral estadounidense y responsabilizó a China de interferencias en los comicios desde 2020, presentando lo que describió como pruebas de una vulneración masiva de datos.
- Trump aseguró disponer de documentos que prueban que China accedió ilícitamente a registros de 220 millones de votantes estadounidenses
- El discurso buscaba presionar al Senado para aprobar la reforma electoral 'Save America', que endurecería requisitos de votación exigiendo identificación con fotografía
- Kamala Harris y varias cadenas televisivas estadounidenses rechazaron o no transmitieron el discurso, señalando que carecía de pruebas de fraude electoral en 2020
El presidente estadounidense, Donald Trump, pronunció un mensaje a la nación el jueves 16 de julio en el que cuestionó la integridad del sistema electoral de Estados Unidos y renovó sus acusaciones contra China por interferencias desde 2020. Durante el discurso, Trump aseguró poseer documentos clasificados que demostrarían que el gobierno chino accedió de forma ilícita a los registros de aproximadamente 220 millones de votantes estadounidenses y que intentó interferir en los comicios legislativos de 2018 y las presidenciales de 2020.
El mandatario afirmó que sus documentos evidencian lo que denominó como "la mayor vulneración de datos electorales de la historia" y acusó a la comunidad de inteligencia estadounidense de haberle ocultado esta información durante su primer mandato entre 2017 y 2021. Trump sostuvo que Pekín no deseaba su victoria electoral porque conocía sus acciones, e incluyó entre sus acusaciones la supuesta fabricación de votos a favor de Joe Biden durante los comicios de 2020. El discurso también incluyó señalamientos sobre supuestas vulnerabilidades en máquinas de votación y sistemas de sufragio.
El objetivo declarado del mensaje fue presionar al Senado para que aprobara antes del 3 de noviembre la reforma electoral denominada 'Save America', que busca endurecer los requisitos para registro y votación en elecciones federales, exigiendo pruebas de ciudadanía e identificación con fotografía. Los demócratas criticaron la medida argumentando que dificultaría el acceso al voto de sectores desfavorecidos.
La exvicepresidenta Kamala Harris respondió a las acusaciones señalando que "las elecciones de 2020 no fueron robadas" y que Trump perdió frente a Joe Biden. Varias cadenas de televisión estadounidenses como ABC, CNN y NBC optaron por no retransmitir en directo el discurso para evitar difundir dudas sobre el sistema electoral. Los documentos divulgados por la Casa Blanca no mostraron evidencia de que las elecciones de 2020 fueran manipuladas ni de alteraciones en el resultado electoral, según reportó Prensa Libre.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
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