Trump estudia opciones para anular impuesto a segundas residencias en Nueva York
Donald Trump expresó en su red social Truth Social que estudia si el Gobierno Federal posee facultades legales para invalidar el impuesto a segundas residencias de Nueva York. El mandatario asegura que la medida, aprobada en mayo por la legislatura estatal y vigente desde el 1 de julio, está expulsando a residentes adinerados de la ciudad y generará recaudaciones insignificantes en comparación con los impuestos perdidos.
- Trump evalúa acciones federales para anular impuesto a segundas residencias en Nueva York
- Medida grava inmuebles valuados en 5 millones de dólares o más; entrada en vigor 1 de julio
- Juez de Nueva York bloqueó temporalmente medida; recaudación anual estimada: 500 millones de dólares
Donald Trump publicó en Truth Social sus preocupaciones sobre el impuesto a las segundas residencias de Nueva York, asegurando que la medida le cuesta una fortuna a la ciudad y al estado debido a la fuga de residentes adinerados. Indicó que los ingresos finales que se obtendrán serán insignificantes en comparación con los impuestos que pagaban las decenas de miles de personas que están abandonando Nueva York.
El presidente caracterizó el gravamen como un peligroso experimento político que destruirá lo que alguna vez fue una gran ciudad y estado. Calificó la gestión como totalmente impropia de aficionados y señaló que resulta difícil quedarse con los brazos cruzados ante una medida que, en su perspectiva, convierte a Nueva York en un lugar inmundo, decadente y plagado de delincuencia.
Trump escribió que está evaluando si el Gobierno Federal posee alguna facultad legal para evitar este desastre antes de que sea demasiado tarde para los millones de personas que aman Nueva York. La medida original aprobada en mayo por la legislatura estatal busca gravar inmuebles valorados en cinco millones de dólares o más y condominios de un millón de dólares o más bajo propiedad de personas sin residencia permanente en la ciudad.
Un juez de Nueva York bloqueó temporalmente la medida un día antes de las declaraciones de Trump. El impuesto entró en vigor el 1 de julio con objetivo de recaudar unos 500 millones de dólares anuales para las arcas municipales a fin de que la ciudad reduzca su enorme déficit. La medida ha recibido fuertes críticas de conservadores y republicanos que argumentan, como Trump, que puede ahuyentar residentes de alto poder adquisitivo y reducir su gasto en la ciudad, según reportó ABC Color.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.