Trump asiste a cena de corresponsales bajo máxima seguridad tras atentado fallido
Donald Trump regresó a la cena de corresponsales de la Casa Blanca en el hotel Waldorf Astoria con medidas de seguridad ampliadas, meses después del ataque fallido de Cole Tomas Allen el 25 de abril en el Hilton que obligó a suspender la gala original.
- Ataque de abril: agresor Cole Tomas Allen, 31 años de California, fue neutralizado tras cruzar control de seguridad; evento fue suspendido abruptamente
- Seguridad reforzada en Waldorf Astoria incluye registro obligatorio de invitados, entrada única controlada por Servicio Secreto y eventos de menor tamaño
- Discurso de Trump programado a las 20.55 hora local; asistieron funcionarios como Pete Hegseth, Todd Blanche, Kash Patel y Scott Bessent, pero no Melania Trump ni JD Vance
Tres meses después del frustrado intento de asesinato contra el presidente Donald Trump en la cena de corresponsales de la Casa Blanca del 25 de abril, el mandatario republicano asistió a la gala reprogramada el viernes en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York. El evento fue reagendado en otro escenario y contó con medidas de seguridad significativamente más estrictas que el original, celebrado en el Washington Hilton.
Durante el ataque de abril, Cole Tomas Allen, un hombre de 31 años oriundo de California, logró cruzar un control de seguridad portando un arma. Fue neutralizado por agentes del Servicio Secreto, pero la irrupción generó escenas caóticas de evacuación que incluyeron al presidente, su esposa Melania Trump y cientos de periodistas. El incidente provocó críticas generalizadas sobre el diseño del operativo de seguridad, especialmente porque detectores de metales no habían sido instalados en las entradas del hotel, sino solo en el perímetro del salón principal.
Para la gala de viernes, todas las medidas de seguridad fueron reforzadas. Según informó la presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA), Weijia Jiang, el evento fue más reducido en tamaño y contó con nuevas medidas que cada invitado debió cumplir. Hubo registro obligatorio de asistentes y una única entrada controlada por Servicio Secreto y agencias federales. El director del Servicio Secreto, Sean Curran, afirmó que su equipo de avanzada preparó un plan para garantizar el éxito del evento.
Trump fue acompañado por varios funcionarios de su gabinete, entre ellos el secretario de Defensa Pete Hegseth, el fiscal general interino Todd Blanche, el director del FBI Kash Patel y el secretario del Tesoro Scott Bessent. No estuvieron presentes su esposa Melania Trump, el vicepresidente JD Vance ni el secretario de Estado Marco Rubio, quienes sí habían asistido al evento original. Según la secretaria de prensa Karoline Leavitt, el discurso del presidente sería «una combinación de unificador pero feroz, serio pero hilarante», según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

