Ellie Waters-Barnes se gradúa de medicina tras sobrevivir a cáncer en estadio IV a los 14 años
Diagnosticada con un cáncer agresivo de tejidos blandos en 2015, la joven pasó por quimioterapia intensiva, radioterapia y efectos secundarios que incluyen menopausia precoz. Ahora, a los 25 años, ejerce como médica.
- Ellie Waters-Barnes recibió diagnóstico de rabdomiosarcoma alveolar en estadio IV en septiembre de 2015 con pronóstico de una en cinco de supervivencia
- Completó 18 meses de tratamiento intensivo en Queen's Medical Centre de Nottingham, incluyendo quimioterapia y 28 sesiones de radioterapia
- Se graduó en medicina en la Universidad de Keele y afirma que su experiencia como paciente le permite comprender mejor a quienes atiende
La doctora Ellie Waters-Barnes acaba de completar su formación como médica en la Universidad de Keele, ubicada en Staffordshire, en el Reino Unido. Su trayectoria académica se forjó durante la adolescencia cuando, en septiembre de 2015, fue diagnosticada con rabdomiosarcoma alveolar en estadio cuatro, un cáncer agresivo de tejidos blandos que le dejó una probabilidad de supervivencia de uno en cinco.
El tratamiento que Waters-Barnes recibió en el Queen's Medical Centre de Nottingham fue intensivo. Durante nueve meses se sometió a quimioterapia de alto impacto, seguida de 28 sesiones de radioterapia y un año adicional de quimioterapia de mantenimiento. Los efectos colaterales fueron severos: pérdida de peso, caída del cabello, alimentación por sonda y, a los 15 años, menopausia inducida por el tratamiento, acompañada de síntomas como sudores nocturnos y sequedad de piel que la acompañarán toda la vida.
A pesar de las dificultades, Waters-Barnes canalizó su energía en los estudios. Durante los exámenes GCSE de la educación secundaria británica, encontró en las matemáticas y la química una vía de escape de su realidad médica. Obtuvo calificaciones excepcionales porque, según ella, dedicaba toda su energía a resolver problemas académicos en lugar de participar en actividades sociales normales.
Su decisión de estudiar medicina no surgió de los años en hospitales, sino de lo contrario. Afirmó que aunque el personal médico fue amable, no quería rodearse de recuerdos de ese período. Sin embargo, al terminar el tratamiento comenzó a ver documentales médicos de forma obsesiva e investigó sus propias experiencias, desarrollando una pasión genuina por ayudar a otros. Waters-Barnes señala que el cáncer transformó sus prioridades y, hoy, considera que su vivencia como paciente grave le proporciona un 'superpoder' que no todos los médicos poseen: la comprensión profunda de lo que atraviesan sus pacientes. Según reportó BBC Mundo.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
