Irán renueva su cúpula militar en preparación para conflicto prolongado
Irán realiza cambios en su estructura militar bajo el liderazgo de Mojtaba Jameneí, designando siete altos mandos en una centralización del mando que señala preparación para un conflicto extendido.
- Jameneí reorganizó la cúpula militar con nombramientos de Mohsen Rezaei, Ali Abdolahi y Ahmad Vahidi en puestos clave
- Irán mantiene demandas a Estados Unidos: levantamiento de bloqueo naval, eliminación de sanciones y compensación por daños
- Tras casi seis meses de guerra y más de 13.000 bombardeos, Teherán exige condiciones y rechaza reabrir el estrecho de Ormuz
Irán ha realizado una reorganización significativa de su estructura militar y de seguridad bajo la dirección del líder supremo Mojtaba Jameneí, nombrado en marzo tras el asesinato de su predecesor. Los cambios incluyen el nombramiento de siete altos cargos en lo que constituye una centralización del mando castrense, reflejando una postura que sugiere preparación para un conflicto de larga duración.
Los nuevos nombramientos colocan figuras ultraconservadoras en posiciones clave. Mohsen Rezaei, comandante veterano de 71 años de la Guardia Revolucionaria que dirigió esa institución durante la guerra Irán-Irak de los años ochenta, asumió la dirección del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, órgano responsable de definir políticas de defensa, nucleares y exterior. Ali Abdolahi fue designado jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y Ahmad Vahidi asumió la jefatura de la Guardia Revolucionaria.
Tras casi seis meses de enfrentamiento con Estados Unidos y más de 13.000 bombardeos, Irán mantiene una posición desafiante que incluye la negativa a reabrir el estrecho de Ormuz, vía crucial por donde transitaba el 20% del crudo mundial antes del inicio del conflicto el 28 de febrero. Teherán exige que Washington levante el bloqueo naval a sus puertos, elimine prohibiciones de venta de petróleo, libere activos bloqueados, compense daños, cese operaciones militares y retire fuerzas desplegadas alrededor de la República Islámica.
El presidente estadounidense Donald Trump ha alternado entre ataques al territorio iraní y presión económica, pero analistas como Danny Citrinowicz del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel señalan que esta estrategia no muestra resultados. Citrinowicz indicó que Teherán parece cada vez más convencido de que la presión se desplaza hacia Washington, lo que agudiza las opciones difíciles para Trump: aceptar condiciones iraquíes o escalar militarmente con riesgos económicos significativos, según reportó Confidencial.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.