Ingeniero argentino fue asesinado en Madrid por sospecha infundada de infidelidad
Un ingeniero argentino fue asesinado en su domicilio de Madrid tras ser atacado por un hombre de 65 años que sospechaba que su pareja le era infiel con la víctima.
- Facundo Rico, ingeniero de 37 años especializado en energías renovables, fue encontrado muerto en su vivienda del barrio Las Tablas con 13 heridas de puñal y signos de ataque con gas pimienta
- El presunto autor, identificado como A.J., un hombre de 65 años cuya esposa quería separarse, había descubierto que la mujer y Rico asistían al mismo gimnasio
- El agresor regresó a su pueblo en Ávila y se suicidó al tirarse al vacío en el paraje del Charco de la Olla una semana después del crimen
Un ingeniero argentino de 37 años fue asesinado en Madrid por un hombre que sospechaba infundadamente que mantenía una relación con su pareja. Facundo Rico fue hallado muerto en su domicilio ubicado en el barrio Las Tablas, en el distrito Fuencarral-El Pardo. Bomberos encontraron a la víctima inconsciente en el piso de la cocina tras recibir 13 puñaladas en el abdomen, espalda y omóplato.
La policía fue alertada por un olor muy fuerte a producto químico. Al ingresar por la ventana, los efectivos hallaron a Rico en paro cardiorrespiratorio y detectaron gas pimienta en el departamento y en las paredes. Aunque realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar durante 45 minutos, no pudieron revivirlo. En el hogar hallaron un cuchillo de 20 centímetros.
Rico era argentino con nacionalidad española y vivía en el sexto piso del bloque E de una urbanización en el barrio de Las Tablas. Trabajaba como ingeniero especializado en energías renovables y había residido en España más de una década, anteriormente viviendo en Extremadura. El portero del edificio reportó que Rico vivía allí hace tres o cuatro años pero viajaba frecuentemente.
El presunto autor fue identificado como A.J., un hombre de 65 años obsesionado con la idea de que su pareja le era infiel. La esposa del agresor, de 50 años, quería separarse de él, por lo que el hombre investigó el posible involucramiento de terceros. Descubrió que la mujer y Rico asistían al mismo gimnasio, lo que alimentó sus sospechas.
El agresor se trasladó a la vivienda de Rico en un auto de color rojo y lo mató; su entrada fue registrada por cámaras de seguridad. Luego de huir se encontró con el portero, quien intentó interrogarlo, pero el hombre escapó rápidamente. Una semana después, regresó a su pueblo en Ávila y se suicidó al tirarse al vacío en el paraje del Charco de la Olla, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
