Perú apunta a innovación tecnológica para competir globalmente
Expertos señalan que Perú debe invertir en innovación tecnológica y colaboración universidad-industria para generar capacidades de aprendizaje sostenibles frente a la transformación global impulsada por IA.
- Perú invierte menos del 0,2% del PBI en investigación y desarrollo, por debajo del 0,4% en Chile y del 2,5% promedio de la OCDE
- La inteligencia artificial y tecnología requieren que países desarrollen capacidades prácticas mediante «learning by doing» y colaboración entre universidades, empresas y socios internacionales
- El siguiente gobierno debe atraer inversión en centros de excelencia, automatización, uso de datos e IA, además de crear sandboxes regulatorios que permitan probar soluciones antes de escalarlas
A lo largo de su historia, Perú ha experimentado ciclos de crecimiento impulsados por exportación de guano, salitre, caucho y minerales, pero sin necesariamente desarrollar capacidades para elevar la productividad de manera sostenida. Si bien la estabilidad macroeconómica es hoy el principal activo nacional y los precios históricamente altos de minerales abren una ventana de oportunidad, esto ya no es suficiente para competir en un mundo transformado por la inteligencia artificial.
Perú invierte menos del 0,2% de su PBI en investigación y desarrollo, muy por debajo del 0,4% en Chile y el 2,5% de promedio en países de la OCDE. El desafío central no es solo aumentar la inversión, sino convertirla en verdadero aprendizaje e innovación. En la actual dinámica global, el talento es líquido: un ingeniero en Lima puede trabajar para una empresa en San Francisco, mientras investigadores de diferentes ciudades colaboran simultáneamente, ampliando la brecha entre quienes desarrollan tecnología y quienes quedan rezagados.
Las universidades deben actuar como plataformas integradoras conectando investigación aplicada, transferencia tecnológica y aprendizaje a través de proyectos reales en colaboración profunda con industria y socios internacionales. El próximo gobierno debe atraer conocimiento y talento global, facilitando experimentación mediante centros de excelencia, soluciones de automatización e inteligencia artificial. Esto exige legislar con apertura: mecanismos para conectar talento de clase mundial con necesidades del país, sandboxes regulatorios que permitan a empresas probar soluciones antes de escalarlas, y fondos competitivos que impulsen innovación en áreas con ventajas competitivas existentes, según reportó El Comercio.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.