Fiscal condenada por falsificar datos para interceptar colegas que investigaban banda criminal
La exfiscal coordinadora de la Unidad Regional Antinarcóticos del Eje Cafetero fue condenada por prevaricato, falsedad ideológica y violación ilícita de comunicaciones al falsificar la identidad de un informante para interceptar a colegas que investigaban a la banda criminal La Cordillera.
- María Eugenia Taborda presentó el 12 de marzo de 2019 un informe con datos de un supuesto informante de La Cordillera para solicitar interceptaciones
- La Corte Suprema determinó que la secuencia procedimental era materialmente imposible en tiempo, pues había solicitado las escuchas doce horas antes de recibir la declaración
- Fue condenada a cinco años y diez meses por prevaricato, falsedad ideológica en documento público y violación ilícita de comunicaciones
El 12 de marzo de 2019, la entonces fiscal 31 Seccional de Pereira y coordinadora de la Unidad Regional Antinarcóticos (URA) del Eje Cafetero, María Eugenia Taborda, presentó ante sus superiores un documento que contenía información supuestamente obtenida de un informante de la banda criminal La Cordillera. Según su relato, la fuente temía por su vida y mantuvo su identidad bajo reserva, proporcionando datos sobre una supuesta filtración de información reservada que beneficiaría a alias Mofre, uno de los jefes de la organización.
Sin embargo, los datos consignados en el informe para solicitar interceptaciones telefónicas presentaban inconsistencias que resultaron ser determinantes en su caída. El documento señalaba que la fuente humana había entregado su declaración a las 7 de la noche del martes 12 de marzo, pero doce horas antes, Taborda ya había presentado ante el jefe de la Sala Zeus una petición para realizar las escuchas basándose en esa misma información. La Corte Suprema de Justicia calificó esta situación como "materialmente imposible" en tiempo, modo y lugar.
La Corte Suprema concluyó que esta "secuencia procedimental no fue un simple error" sino un intento deliberado de la fiscal de darle apariencia de legalidad a acciones sospechosas. El objetivo era interceptar a los fiscales Andrés González Tamayo y Alejandro Nova Guevara de la Seccional de Risaralda, quienes adelantaban investigaciones contra los jefes de La Cordillera. Taborda buscaba recopilar información y enviarla a los líderes de la banda y sus delegados de organizaciones como Los Zombies, Tellus, Némesis y Apocalipsis, para que se adelantaran a los operativos de las autoridades.
La fiscal fue condenada a cinco años y diez meses de prisión por prevaricato por acción, falsedad ideológica en documento público y violación ilícita de comunicaciones. La Corte Suprema destacó que existieron fines criminales graves en sus acciones y que la fuente nunca existió, según reportó Semana.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
