Tres años después, 120.000 armenios expulsados de Nagorno Karabaj siguen sin poder regresar
Artur Avagyan y miles de karabajíes fueron expulsados de una región que durante más de mil años fue centro de vida cultural armenia. Crece el desencanto por la falta de castigo internacional y la escasa respuesta del gobierno de Nikol Pashinian.
- En 2023, Azerbaiyán expulsó a aproximadamente 120.000 habitantes de Nagorno Karabaj, convirtiéndolos en refugiados
- Armenia otorgó ayudas mensuales iniciales de 100 dólares que se redujeron a 70 dólares, limitadas a jubilados y menores de 18 años
- Veinte karabajíes, principalmente líderes políticos y militares, cumplen condenas en cárceles de Azerbaiyán
Nagorno Karabaj, también conocido como Alto Karabaj, fue durante más de mil años un importante centro de la vida cultural armenia hasta su pérdida en 2023. Aunque la región tuvo una clara mayoría armenia, la URSS decidió en 1921 insertarla como república soviética en Azerbaiyán otorgándole autonomía política. Tras la caída del muro de Berlín, estalló una guerra cruenta con más de 30.000 muertos que terminó con la creación de la República de Artsaj, formalmente independiente pero vinculada a Armenia.
En 2023, durante la última ofensiva entre ambos bandos, Azerbaiyán tomó control del territorio y expulsó a los aproximadamente 120.000 habitantes. Artur Avagyan recuerda haber dejado todo atrás, abordando vehículos con pocas pertenencias hacia la frontera donde su familia esperó 42 horas. No todos lograron escapar: veinte karabajíes, principalmente líderes políticos y militares, cumplen condenas de cárcel en Azerbaiyán. Varios miles se instalaron en Rusia y Francia, pero la mayoría permaneció en Armenia.
El Estado armenio otorgó inicialmente ayudas mensuales de aproximadamente 100 dólares a los refugiados, reducidas progresivamente a 70 dólares mensuales limitadas a jubilados y menores de 18 años, cantidad modesta considerando que el alquiler de un departamento de tres habitaciones en Erevan no desciende de 600 dólares. A pesar de que la causa de Nagorno Karabaj movilizó a la sociedad armenia con retratos de soldados caídos visibles en las paredes de la capital, las relaciones entre refugiados y el gobierno de Nikol Pashinian son tensas. Los karabajíes lo responsabilizan por no sostener suficientemente la República de Artsaj, mientras que el primer ministro catalogó a los refugiados como fugitivos durante las elecciones legislativas de junio. El analista político armenio Eric Hacopian señaló que Pashinian avivó divisiones para réditos electorales, destacando que un 25 por ciento de armenios mantiene posición hostil hacia Nagorno Karabaj considerando la intervención muy costosa, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.