Sudáfrica detiene a 8.896 extranjeros en dos semanas por violaciones migratorias
La policía sudafricana, junto con autoridades de fronteras y otras agencias gubernamentales, intensificó operaciones de control migratorio en los últimos catorce días, resultando en la detención de 8.896 ciudadanos extranjeros. Algunos enfrentan cargos adicionales por delitos graves incluyendo asesinato, violación y posesión ilegal de armas de fuego.
- 8.896 extranjeros detenidos en dos semanas por violaciones de la ley migratoria en Sudáfrica
- Algunos detenidos enfrentan cargos por asesinato, violación y minería ilegal
- Tensiones xenófobas persisten tras protestas antiinmigración el 30 de junio
El Servicio de Policía de Sudáfrica (SAPS) informó que, en coordinación con la Autoridad de Gestión de Fronteras (BMA) y otras agencias estatales, ha intensificado sus esfuerzos en control migratorio. En el período de catorce días reportado, los agentes detuvieron a 8.896 ciudadanos extranjeros, con más de 800 detenidos en Gauteng durante operaciones de la semana anterior, en ocasiones con apoyo de la Fuerza Nacional de Defensa de Sudáfrica.
Entre los detenidos hay personas que enfrentan cargos adicionales por delitos graves y violentos, incluyendo asesinato, violación, posesión de armas de fuego sin licencia y actividades de minería ilegal. Las autoridades señalaron que estas cifras reflejan el compromiso del Gobierno de actuar con firmeza contra la inmigración ilegal y delitos relacionados. Pese a esto, la comisaria nacional en funciones del SAPS, teniente general Puleng Dimpane, reitró advertencias contra la intimidación y acoso ilegales a ciudadanos extranjeros.
La tensión en Sudáfrica aumentó durante los últimos meses por ataques xenófobos contra migrantes africanos y protestas antiinmigración que culminaron el 30 de junio, cuando miles convocaron a que indocumentados abandonasen el país. Grupos antiinmigración culpan a migrantes de problemas económicos, deficiencia en servicios públicos y altas tasas de delincuencia, llegando incluso a impedir acceso a atención médica y educación en instalaciones públicas.
La crisis ha motivado que países como Nigeria, Zimbabue, Malaui, Ghana, Mozambique, Uganda y Kenia repatrién decenas de miles de ciudadanos residentes en Sudáfrica. El Gobierno sudafricano condenó la violencia xenófoba pero defendió su derecho a controlar la inmigración irregular. Estas tensiones son recurrentes en el país, con el peor estallido en 2008 cuando más de 60 personas murieron, y protestas graves en finales de 2019 con al menos 18 extranjeros muertos, según reportó ABC Color.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


