Venezuela: del bombardeo de EE.UU. a las negociaciones de agosto
Explicador de fondo: cómo Venezuela llegó de la Operación Resolución Absoluta y un doblete sísmico a la primera ronda de diálogo sin Maduro en el poder.
- EE.UU. capturó a Maduro el 3 de enero de 2026 y Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada.
- Un doblete sísmico el 24 de junio dejó más de 6.000 muertes.
- El 5 de agosto comenzó una negociación avalada por Washington sin Machado ni González Urrutia en la mesa.
Venezuela atraviesa el capítulo más incierto de su historia reciente. El 3 de enero de 2026, Estados Unidos ejecutó la incursión militar denominada Operación Resolución Absoluta, con bombardeos en Caracas y zonas militares estratégicas. Durante la operación, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados y trasladados a Nueva York para enfrentar imputaciones por narcoterrorismo y tráfico de drogas. El presidente Donald Trump calificó el operativo de ataque a gran escala. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que el ataque sienta un precedente peligroso e instó al diálogo.
Con Maduro preso desde entonces, el poder quedó en manos de Delcy Rodríguez, presidenta encargada desde el 5 de enero de 2026. Su gestión combinó continuidad chavista con una reestructuración interna: el 18 de marzo destituyó a Vladimir Padrino López tras más de una década en Defensa y designó en su lugar a Gustavo González López, exjefe del SEBIN.
En medio de la crisis política, el 24 de junio de 2026 Venezuela sufrió un doblete sísmico: un primer terremoto de magnitud 7,2 con epicentro cerca de San Felipe, seguido apenas 29 segundos después por otro de magnitud 7,5 frente a Catia La Mar. El balance ya supera las 6.000 muertes, con edificios colapsados y daños masivos que golpearon a un Estado ya debilitado.
El 1 de agosto de 2026 se lanzó formalmente un proceso de negociación mediante una llamada entre la exdiputada opositora Dinorah Figuera y Jorge Rodríguez, representante del gobierno. El miércoles 5 de agosto, Figuera regresó a Venezuela desde España para encabezar la primera ronda, con el respaldo activo del gobierno de Trump. La particularidad es quién quedó fuera: María Corina Machado y Edmundo González Urrutia no participan en la mesa, porque Washington eligió como canal a la Asamblea Nacional de 2015. Ambos emitieron un respaldo condicionado y siguen pidiendo nuevas elecciones.
El desenlace definirá si el país avanza hacia elecciones y normalización institucional o hacia una adaptación del chavismo sin Maduro. Las variables a seguir son si la negociación fija un calendario electoral, el rol de la cúpula militar reestructurada, la reconstrucción tras los sismos y hasta dónde llega el control estadounidense anunciado por Trump.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.