Voces internas de la FIFA se distancian de Infantino por el fallido plan de privatización
Dirigentes clave dentro de la FIFA, incluido el exentrenador Arsène Wenger y el secretario general Mattias Grafström, expresan distancia respecto a Gianni Infantino y su fallido plan de abrir la organización a inversión privada.
- Arsène Wenger, director de desarrollo del fútbol mundial desde 2019, declaró que la decisión de retirar el proyecto FFE era «absolutamente necesaria e incontestable»; no participó en la iniciativa.
- El secretario general Mattias Grafström lamentó en correo interno una «triste y reprochable serie de eventos» que concluyó con el abandono permanente del plan de vender 20% de acciones a inversores privados por 4.200 millones de dólares.
- Carlos Cordeiro, asesor principal de Infantino, dimitió el viernes oponiéndose «categóricamente» al proyecto FFE, que consideraba «malo para el futuro a largo plazo del juego».
Desde el interior de la FIFA crecen las críticas a Gianni Infantino y su fallido plan de privatización. El exentrenador del Arsenal Arsène Wenger, quien desde 2019 ejerce como director de desarrollo del fútbol mundial, declaró el martes que la decisión de retirar el proyecto FFE (FIFA Forward Entreprise) era «absolutamente necesaria e incontestable». Wenger precisó no haber estado «implicado en el proyecto», del cual se enteró «a través de los medios», y afirmó creer «firmemente en una FIFA independiente que sirva a nuestro juego con compromiso, transparencia e integridad».
El secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, también se distanció públicamente. En un correo electrónico interno enviado a empleados de la institución, Grafström lamentó una «triste y reprochable serie de eventos», que «concluyó felizmente con el abandono permanente» del plan. El suizo de 45 años, que se desempeña como secretario general desde 2024 y fue exjefe de gabinete de Infantino en 2016, agregó: «Los individuos, momentos inestables y episodios desafortunados vienen y van. La institución, su misión y su responsabilidad hacia el fútbol mundial continúa».
La oposición interna se suma a la presión externa ya intensa. El viernes pasado dimitió Carlos Cordeiro, asesor principal de Infantino, quien expresó su oposición «categórica» al proyecto FFE, que habría permitido recaudar 4.200 millones de dólares mediante la venta de un 20% de las acciones a inversores privados, con una valoración de 20.000 millones para la empresa. Cordeiro consideraba la iniciativa «mala para el futuro a largo plazo del juego».
Externamente, la UEFA y Concacaf encabezaban la crítica. La UEFA notificó oficialmente que planea «iniciar activamente una acción judicial» y pidió que se identifiquen, localicen y conserven todos los documentos e información sobre la FFE para resguardar evidencia. La Concacaf pidió una «revisión completa» del liderazgo de Infantino. El príncipe Ali Al Hussein, presidente de la federación jordana y candidato derrotado a la presidencia de la FIFA en 2016, publicó un comunicado acusando a Infantino de «chantaje». Fuentes dirigentes del fútbol indicaron a la AFP que existe sentimiento de que se requiere un «cambio estructural» de la gobernanza de la FIFA más allá de la persona de Infantino, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.