Taxistas costarricenses pierden 80% de demanda tras entrada de Uber en 2015
David Retana, taxista desde hace más de dos décadas, relata cómo la llegada de Uber transformó un oficio tradicional y obligó al gremio a buscar nuevas formas de subsistencia digital.
- Uber ingresó a Costa Rica en agosto 2015; bajonazo de demanda se sintió un año después, con pérdida de aproximadamente 80% de clientes en garajes
- Encuesta Aresep 2021 mostró que 72,6% de costarricenses no usó taxis formales versus 2015 cuando 66% se sentía satisfecho con servicio
- Retana consumió ahorro de ¢7 millones para mantener finanzas familiares; ahora trabaja 14-17 horas diarias; CTP lanzó app Batsë que fracasó en menos de dos años
Los garajes de taxis fueron durante décadas el corazón de la movilidad urbana en Costa Rica, desde donde salían cientos de conductores cada madrugada coordinados por radio. Hoy muchos han desaparecido o sobreviven reinventándose con WhatsApp y redes sociales. David Retana, taxista desde hace más de dos décadas que comenzó a los 18 años en 2002, pasó por garajes como Coopetico y Coopeirazú y tiene claridad sobre cuándo cambió todo.
"La entrada de Uber fue en agosto de 2015, pero el bajonazo yo lo sentí un año después", recuerda Retana. Dice que la plataforma conquistó rápidamente a usuarios con promociones, bonos y un servicio que en sus primeros años se diferenciaba con botellas de agua, confites y experiencia premium. "Del 2016 al 2019 fue muy difícil", resume. Según su experiencia, el servicio tradicional perdió cerca del 80% de la demanda. Los garajes fueron de los primeros en resentir el golpe.
Retana compró su casa en octubre de 2015, apenas meses después de que Uber comenzara a operar en Costa Rica, con un ahorro cercano a ¢7 millones que con el paso de los años terminó consumiendo para mantener las finanzas familiares. Una encuesta de Aresep de 2015 mostraba que dos de cada tres usuarios se sentían satisfechos con taxis y preferían el servicio formal por seguridad. Contrariamente, en 2021 el 72,6% de entrevistados no usó taxis formales en el año anterior. El 36% de usuarios reportó que en su comunidad no hay servicio de taxi para personas con discapacidad. Retana ahora trabaja 14-17 horas diarias: "Yo sé lo que es dormir en una bomba de gasolina... Lo hago porque no quiero perder mi casa ni la estabilidad de mi familia". El CTP lanzó la aplicación Batsë en 2015 para pedir taxi electrónicamente, pero en menos de dos años se rompió el contrato alegando que la plataforma "no (había) sido viable", según reportó La Nación de Costa Rica.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.