Tres conflictos históricos tensionan relaciones entre España y Marruecos
Una nueva crisis migratoria en Ceuta puso de relieve las fricciones diplomáticas persistentes entre España y Marruecos, más allá de aparentes mejoras en la relación bilateral anunciadas en 2022.
- Aproximadamente 50.000 migrantes cruzaron hacia Ceuta, de los cuales 48.000 regresaron a Marruecos y al menos 57 murieron ahogados
- El Sáhara Occidental permanece como principal punto de fricción: Marruecos reclama soberanía mientras la ONU lo mantiene en lista de descolonización
- España modificó su postura histórica en 2022 apoyando el plan marroquí de autonomía tras crisis migratoria anterior que involucró 8.000 personas
Una crisis migratoria en Ceuta, territorio español bajo control desde hace siglos, volvió a exponer las complejidades de la relación entre España y Marruecos. Según estimaciones de autoridades españolas, aproximadamente 50.000 migrantes cruzaron desde territorio marroquí hacia el enclave, aunque más de 48.000 fueron retornados. Las autoridades confirmaron que al menos 57 personas murieron ahogadas intentando llegar a Ceuta. El gobierno español atribuyó lo sucedido a redes de tráfico de personas que explotaron una reciente sentencia del Tribunal Supremo español que impide devolver a quienes llegan por vía marítima.
El Sáhara Occidental constituye el punto de fricción más importante entre ambos países. Colonia española hasta 1975, Marruecos reclama su soberanía, aunque la ONU lo mantiene desde 1963 en su lista de territorios pendientes de descolonización. El movimiento independentista saharaui, encabezado por el Frente Polisario y respaldado por Argelia, demanda la celebración de un referéndum para la creación de un Estado independiente. En 2022, el gobierno de Pedro Sánchez modificó la histórica postura neutral de España y respaldó el plan marroquí que contempla autonomía al territorio pero niega independencia. Sánchez caracterizó el plan marroquí como la propuesta más seria, realista y creíble para resolver el conflicto.
Este cambio de postura se produjo tras una crisis migratoria anterior en mayo de 2021, cuando aproximadamente 8.000 personas procedentes de Marruecos y el África subsahariana entraron en Ceuta en apenas dos días. Un mes antes, España había permitido que un líder independentista saharaui recibiera tratamiento médico en un hospital español, lo que desencadenó una fuerte disputa diplomática. Además del Sáhara Occidental, persisten disputas sobre las reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla, y el difícil equilibrio de España entre Marruecos y Argelia, rival regional de Rabat. España depende en gran medida de que Marruecos impida activamente las salidas de migrantes desde su territorio, añadiendo complejidad a una relación que el pasado diciembre fue caracterizada como "excelente" tras acuerdos firmados en Madrid, según reportó BBC Mundo.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.