Hace 50 años Viking 1 se posó en Marte y transformó la exploración espacial
A cinco décadas del amartizaje de la Viking 1, la nave estadounidense completó una misión que pasó de la carrera espacial a la exploración científica sistemática de Marte.
- Viking 1 se posó en la llanura de Chryse el 20 de julio de 1976 tras 304 días de viaje
- Misión caracterizó a Marte como planeta frío con suelo volcánico, atmósfera de dióxido de carbono y evidencia de ríos antiguos
- Exploraciones sentaron fundamentos de la astrobiología moderna e inspiraron investigaciones posteriores en Marte
El 20 de julio de 1976, el módulo de aterrizaje de la Viking 1 descendió en la llanura de Chryse, una cuenca hundida que en épocas remotas pudo haber sido parte de un océano marciano. La nave había viajado durante 304 días desde su lanzamiento en Cabo Cañaveral el 20 de agosto de 1975. Cinco minutos después de tocar suelo marciano, el módulo envió la primera fotografía de la superficie del planeta rojo a la Tierra.
Inicialmente, la NASA había planeado el aterrizaje para el 4 de julio de 1976, fecha simbólica de los 200 años de independencia estadounidense. Sin embargo, las fotografías enviadas por el orbitador revelaron que el sitio original era más accidentado de lo previsto, por lo que la nave continuó en órbita hasta localizar un lugar más seguro.
La misión Viking fue la respuesta estadounidense a los intentos soviéticos de alcanzar Marte. La Unión Soviética había logrado un amartizaje suave con su Mars 3 en 1971, pero el módulo solo pudo transmitir datos durante 14 segundos antes de que sus sistemas se apagaran, posiblemente afectados por una tormenta de polvo. Estados Unidos respondió con un proyecto de dos naves gemelas: Viking 1 y Viking 2, cada una con orbitador y módulo de aterrizaje. La Viking 2 entró en órbita el 25 de julio de 1976 y se posó en la llanura de Utopía el 3 de septiembre.
Aunque no encontró rastros de vida, la Viking 1 caracterizó a Marte como un planeta frío con suelo volcánico, atmósfera delgada de dióxido de carbono y evidencias de antiguos lechos de ríos e inundaciones masivas. Las misiones fueron pioneras en la búsqueda de biofirmas y consolidaron el campo de la astrobiología. Los hallazgos y preguntas planteadas por ambas naves hace 50 años continúan guiando las exploraciones robóticas en Marte actualmente, marcando el paso de la carrera espacial a la exploración científica sistemática, según reportó El Comercio.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

