Centros de datos de IA: qué son y por qué la región los disputa
Una guía sobre la fábrica invisible de la inteligencia artificial: cómo funciona, qué recursos consume y qué está en juego para Brasil, México y Chile.
- Los centros de datos de IA consumen mucha electricidad y agua: representan entre el 2% y el 3% del consumo eléctrico mundial.
- Brasil, México y Chile son los tres polos regionales; Chile revocó parcialmente un permiso a Google en Cerrillos por uso de agua.
- Mientras la región atrae infraestructura de IA, la inversión en ciencia se contrae: Argentina cayó más del 50% y solo México la aumentó.
Cada vez que alguien le pide algo a un modelo de inteligencia artificial, esa respuesta nace en un edificio lleno de máquinas encendidas día y noche. Ese edificio es un centro de datos, y en 2026 se convirtió en uno de los activos más codiciados y polémicos de América Latina. Un centro de datos es una instalación que aloja miles de servidores: las computadoras que almacenan información y ejecutan servicios en línea. Durante décadas fueron, en esencia, bodegas pasivas de datos. Los modernos funcionan como portales digitales activos que procesan comercio electrónico, gestión empresarial y servicios en tiempo real.
La revolución de la IA cambió la escala. Los centros de hiperescala operan enormes clusters de GPU, los chips especializados que permiten entrenar modelos y hacer inferencia, es decir, generar cada respuesta. Entrenar un modelo de frontera puede requerir decenas de miles de GPU trabajando en paralelo durante semanas, con dos consecuencias físicas ineludibles: consume mucha electricidad y genera mucho calor. Toda la electricidad que entra a un servidor termina convertida en calor, y si ese calor no se disipa, los chips se degradan o se apagan. Por eso el enfriamiento es el corazón operativo de un data center.
Existen dos grandes familias de enfriamiento. La refrigeración por aire usa climatización industrial: es más barata pero menos eficiente para las densidades de calor de la IA. La refrigeración por agua, mediante torres de enfriamiento o sistemas líquidos directos al chip, es mucho más efectiva, pero evapora o consume grandes volúmenes de agua dulce. Se estima que los centros de datos representan a nivel mundial entre el 2% y el 3% del consumo eléctrico, una cifra que crece rápido con la IA. Sobre el agua, académicos advierten que hacia 2030 el consumo hídrico asociado podría dispararse a niveles que califican de impensables; el número exacto se discute, la tendencia no.
La región ofrece tres cosas que la industria busca: energía relativamente barata, suelo disponible y ubicación estratégica, sobre todo México, pegado al mercado estadounidense. Hoy los tres polos de data centers en la región son Brasil, México y Chile. Pero la promesa choca con la realidad de los recursos. En Chile, un tribunal ambiental revocó parcialmente el permiso de un centro de datos de Google en Cerrillos, valorado en 200 millones de dólares, por su uso del acuífero central en un país golpeado por la sequía. En Brasil, el decreto de incentivos Redata expiró a inicios de 2026 sin aprobación del Congreso, y en Ceará comunidades como la de Anacé intentan bloquear un proyecto por temor a conflictos por agua y electricidad.
Aquí aparece una contradicción que vale subrayar: mientras la región compite por alojar la infraestructura física de la IA global, su inversión en ciencia propia se contrae. Según un balance de comienzos de 2026, la mayoría de los países latinoamericanos recortaron sus presupuestos de investigación; solo México decidió aumentarlos sustancialmente, y Argentina vive el peor escenario, con una caída de más del 50% en el presupuesto estatal de ciencia. Tres preguntas ordenan el debate: de dónde sale la energía, quién paga el agua y si hay ley o negociación caso por caso. Los centros de datos son la fábrica invisible de la IA, y entender cómo funcionan y qué comen es la única forma de decidir en qué condiciones alojarlos.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
- La Nación: crecen los conflictos por el agua en los centros de datos
- Dialogue Earth: centros de datos en Brasil, agua y energía
- Data Center Dynamics: Chile revoca parcialmente permisos a Google
- SciDev.Net: ciencia latina 2026 entre el freno y el desmantelamiento
- DPL News: México vive un año histórico en centros de datos