Soberanía digital: quién controla los datos de la IA en la región
El 79 % de los países con leyes de privacidad manifiesta preocupación por la soberanía digital, según la UNCTAD, en un mapa regional marcado por brechas de infraestructura.
- El 79 % de los países con leyes de privacidad manifiesta preocupación por la soberanía digital, según la UNCTAD.
- Brasil lidera la región: São Paulo concentra casi 500 megavatios en centros de datos.
- La brecha es marcada: OpenAI invierte 60.000 millones en Texas frente a centros argentinos con chips obsoletos.
La acelerada adopción de la inteligencia artificial en América Latina abrió un debate urgente sobre soberanía digital: quién controla los datos, las plataformas y la infraestructura sobre la que corren los modelos. Un análisis de Infobae del 3 de agosto de 2026 plantea que el reto ya no es solo dónde se almacenan los datos, sino la gobernanza de los modelos, los algoritmos, las infraestructuras y las cadenas de actualización del software.
Según la UNCTAD, el 79 % de los países que cuentan con legislación de privacidad y protección de datos manifiesta preocupación por la soberanía digital, un tema amplificado por la expansión de la IA. La dependencia de un puñado de proveedores extranjeros para almacenar información estatal y ciudadana está en el centro de la discusión.
Brasil se consolidó como líder regional en centros de datos: São Paulo concentra casi 500 megavatios de capacidad instalada y atrae a gigantes como Equinix, Scala y Digital Realty. En paralelo, Amazon Web Services reveló esta semana los factores que guiarán su futura expansión de centros de datos en la región, entre ellos la disponibilidad de energía, la conectividad y el marco regulatorio.
La brecha, sin embargo, es enorme. Mientras OpenAI levanta en Texas un complejo de 60.000 millones de dólares, uno de los centros de IA presentados como más avanzados de Argentina opera en una sala adaptada de una universidad, con cables enredados y chips obsoletos, según un reportaje de Infobae basado en datos del sector.
El interrogante de fondo es dónde se alojan realmente los datos de los Estados latinoamericanos y de sus ciudadanos, y qué marcos legales los protegen frente a legislación extranjera. Cruzar los planes de expansión de AWS, Microsoft y Google con la capacidad energética y el estrés hídrico de las regiones elegidas permitiría dimensionar además el costo ambiental oculto del boom de la IA.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.