Detrás del telón del Ballet Municipal de Lima: maestros, vestuaristas y técnicos sostienen la magia en escena
En la nueva temporada del Ballet Municipal de Lima, maestros como Guadalupe Sosa Migone y Carlos Valcárcel, vestuaristas, jefes de escena como Pedro Archenti y técnicos trabajan durante meses para reconstruir la memoria de las obras clásicas.
- Guadalupe Sosa Migone repositora de «Carmen» preservó la visión original de Jean Grand-Maître durante dos meses de ensayos
- Carlos Valcárcel condensó «Raymonda» de tres horas a una suite de una hora sin perder la esencia de Petipa
- Pedro Archenti coordina cambios de escenografía y transiciones con precisión desde hace más de tres décadas como jefe de escena
En el teatro Manuel Ascencio Segura del Centro Histórico de Lima, el Ballet Municipal inició su nueva temporada con «Raymonda» y «Carmen». Mientras los bailarines ocupan el escenario bajo los primeros compases de la suite clásica rusa, detrás de bambalinas otra coreografía simultánea transcurre en silencio. Pedro Archenti, jefe de escena, coordina cada cambio mediante un walkie-talkie; las vestuaristas permanecen atentas por si algún tutú necesita ajustes de último minuto, y los maestros Carlos Valcárcel y Guadalupe Sosa Migone observan con la concentración con la que dirigieron semanas de ensayos. Durante dos meses previos, coordinadores artísticos, maestros, jefes de escena, vestuaristas y técnicos prepararon cuidadosamente la temporada.
Guadalupe Sosa Migone, coordinadora artística y repositora del Ballet Municipal, asumió el desafío de devolver «Carmen» al escenario tras su potente estreno en 2024. «Ha sido una gran responsabilidad tratar de hacerla tal cual como el maestro Jean Grand-Maître la hizo en su momento», explicó. Su trabajo durante dos meses consistió en preservar la evolución de cada personaje, mantener el lenguaje coreográfico y transmitir esa visión al elenco que recomenzaba desde el inicio. En esta disciplina donde la técnica convive con la interpretación, el acompañamiento emocional a los bailarines también forma parte del montaje.
Para «Carmen», el vestuario fue reproducido en Lima a detalle esta vez: las prendas fueron confeccionadas localmente con telas fosforescentes, trajes bordados con pedrería y más especificaciones, pues en la primera temporada de 2024 habían llegado desde Canadá por razones de tiempo. El maestro español Carlos Valcárcel enfrentó otro reto: condensar «Raymonda», uno de los grandes ballets de Marius Petipa, en una suite de apenas una hora sin perder su esencia, considerando que es el debut de la puesta en escena en suelo peruano. «Lo más retador ha sido traer la esencia del ballet clásico como Petipa la concibió, sin perder esa delicadeza y potencia», explicó.
Pedro Archenti, desde hace más de tres décadas jefe de escena, coordina los cambios de escenografía, los movimientos de telones y cada transición durante una función, asegurándose de que todo suceda en el segundo exacto. Esta temporada implicó desafíos particulares en la precisión de los tiempos. El maestro Valcárcel destacó el compromiso del elenco: «Me he encontrado con que el bailarín peruano es un bailarín que está cien por ciento dedicado a su trabajo, y con esa actitud se pueden conseguir cosas muy buenas», señaló, según reportó El Comercio.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.




