Estados Unidos y Arabia Saudita firman acuerdo nuclear con salvaguardias
El secretario de Energía estadounidense Chris Wright y el ministro saudí Abdulaziz bin Salman firmaron un pacto nuclear sin precedentes que requiere aprobación del Congreso de EE.UU. y desata tensiones regionales.
- El acuerdo permite que empresas estadounidenses gestionen centrales nucleares en Arabia Saudita, posiblemente incluyendo enriquecimiento de uranio en territorio saudí.
- Expertos como Rosemary Kelanic advierten que EE.UU. nunca había permitido a otro país enriquecer uranio en su propio territorio, aumentando riesgos de fabricación de armas nucleares.
- El pacto genera divisiones: Israel apoya fines pacíficos pero el exministro de Defensa Avigor Liberman predice una carrera armamentista en Medio Oriente.
Estados Unidos y Arabia Saudita llegaron a un acuerdo nuclear el miércoles que sienta las bases para una alianza de varias décadas y miles de millones de dólares. El secretario de Energía estadounidense Chris Wright y el ministro de Energía saudí Abdulaziz bin Salman suscrieron el Acuerdo 123 de cooperación nuclear con fines pacíficos, junto con un acuerdo bilateral de salvaguardias. La Casa Blanca señaló que ambos documentos cumplen con los más altos estándares de seguridad nuclear y no proliferación, utilizando tecnología y científicos estadounidenses.
El pacto permitirá que empresas estadounidenses, posiblemente Westinghouse Electric Company, operen centrales nucleares en territorio saudí. Arabia Saudita carece actualmente de plantas nucleares pero en septiembre de 2023 su ministro de Energía reafirmó la intención del país de construir una. El acuerdo requiere revisión y aprobación del Congreso estadounidense antes de entrar en vigencia.
La experta en Medio Oriente Rosemary Kelanic señaló que resulta impactante la posibilidad de que EE.UU. permita el enriquecimiento de uranio en territorio saudí, práctica sin precedentes en la historia estadounidense. Explicó que si un país produce su propio combustible nuclear, se convierte en un riesgo significativamente mayor para la fabricación de armas nucleares.
Las reacciones internacionales divergen. El ministro de Economía israelí Nir Barkat afirmó que Israel no se opone al programa nuclear saudí si se destina exclusivamente a fines energéticos, confiando en que Netanyahu y Trump manejarán los riesgos. Sin embargo, el exministro de Defensa israelí Avigor Liberman declaró por X que el programa nuclear civil saudí terminará en armas nucleares, conduciendo a una loca carrera armamentista en toda la región.
El congresista demócrata estadounidense Brad Sherman pidió que EE.UU. solo apruebe un acuerdo de este tipo si cuenta con las mismas garantías de máxima calidad que el acuerdo de 2009 con Emiratos Árabes Unidos, país que bajo ese pacto no produce su propio uranio. Según BBC Mundo.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
