Director del FBI impulsa cooperación inédita con China y Rusia contra crimen transnacional
El director del FBI presentó una estrategia sin precedentes de colaboración con dos históricos rivales geopolíticos de Estados Unidos, limitada a delitos transnacionales específicos.
- Se crearon cuatro grupos de trabajo: fraude cibernético, delitos violentos contra menores, narcotráfico y localización de prófugos
- En mayo, la Operación Sand Dollar desmanteló un centro de estafas cibernéticas con 300 detenidos, 300 millones de dólares incautados y miles de trabajadores víctimas de trata liberados
- La cooperación incluye intercambios de personal, investigaciones conjuntas, intercambio de inteligencia y operaciones coordinadas entre fuerzas de seguridad
Washington. El director del FBI, Kash Patel, aseguró que durante el último año impulsó una cooperación sin precedentes con China y Rusia para combatir delitos transnacionales como tráfico de fentanilo, fraude cibernético y explotación sexual infantil. Esta estrategia marca un fuerte cambio respecto de la histórica relación de confrontación entre Washington y dos de sus principales rivales geopolíticos. Patel explicó que estas iniciativas con lo que definió como "socios no tradicionales" se limitan a áreas específicas de la lucha contra el crimen organizado internacional.
Los mecanismos de cooperación incluyen intercambios de personal, investigaciones conjuntas, intercambio de inteligencia y operaciones coordinadas entre las fuerzas de seguridad de los países. Funcionarios chinos visitaron instalaciones del FBI en Estados Unidos, mientras que agentes estadounidenses viajaron a China para trabajar en investigaciones compartidas. Además, el FBI y las autoridades chinas realizaron redadas y detenciones conjuntas. Patel regresó de un viaje a Pekín a fines de julio y existe un viaje tentativamente previsto a Rusia para octubre.
La cooperación se concentra en cuatro grupos de trabajo: fraude cibernético, delitos violentos contra menores, lucha contra el narcotráfico y localización de prófugos. Patel sostuvo que estos intercambios son recíprocos y no reemplazan las alianzas tradicionales de inteligencia de Estados Unidos, como la red Five Eyes, integrada por Canadá, Australia, Reino Unido y Nueva Zelanda.
Un ejemplo destacado de esta colaboración fue la Operación Sand Dollar en mayo, en la que participaron el FBI, el Ministerio de Seguridad Pública de China y la policía de Dubái. El operativo permitió desmantelar un gran centro de estafas cibernéticas con 300 detenidos, incautación de 300 millones de dólares y liberación de miles de trabajadores víctimas de trata.
La estrategia despertó preocupación dentro de la comunidad de contrainteligencia estadounidense por los riesgos de compartir información sensible con regímenes autoritarios. Sin embargo, Patel defendió la nueva política asegurando que el FBI mantiene controles para reducir esos riesgos, argumentando que si se pueden conseguir victorias para Estados Unidos, la colaboración es necesaria, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.