Argentina retira temporalmente reforma que liberalizaría venta de tierras a extranjeros
La jefa del oficialismo en la Cámara Alta, Patricia Bullrich, anunció la retirada de la controvertida sección que buscaba flexibilizar restricciones a la compra de campos por parte de extranjeros, con el objetivo de avanzar en la votación de otras disposiciones de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
- El gobierno sacó el capítulo de tierras de su proyecto de ley para obtener votos en el Senado argentino
- La Ley 26.737 vigente desde 2011 limita la propiedad extranjera de tierras al 15% del país, provincia y municipio, con máximo de 1.000 hectáreas por propietario
- El gobierno inicialmente ofreció subir el límite al 25%, pero la concesión fue insuficiente para lograr consenso parlamentario
El gobierno de Javier Milei retiró temporalmente el capítulo de su reforma que buscaba flexibilizar las normas sobre venta de tierras a extranjeros, luego de enfrentar una batalla política en el Congreso que amenazaba con derrotar la iniciativa. La jefa del oficialismo en el Senado, Patricia Bullrich, anunció la decisión el miércoles, indicando que el capítulo III de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada fue eliminado para permitir la aprobación del resto del proyecto.
La Ley 26.737 de Tierras Rurales, vigente desde 2011, establece que los extranjeros no pueden ser propietarios de más del 15% de las tierras del país, de cada provincia y de cada municipio. Además, fija un límite de 1.000 hectáreas por propietario extranjero e impide la adquisición de terrenos sobre cuerpos de agua permanentes, zonas de frontera y áreas consideradas estratégicas por sus recursos naturales. El gobierno de Milei proponía derogar estas restricciones, argumentando que favorecerían nuevas inversiones.
Ante la resistencia de aliados parlamentarios del oficialismo, gobernadores provinciales y organizaciones sociales que consideraban la reforma perjudicial para la soberanía y el medio ambiente, el Ejecutivo primero ofreció elevar el límite máximo al 25%. Sin embargo, esa concesión resultó insuficiente para lograr consenso. Bullrich señaló en un comunicado que la postergación «no implica su eliminación del proyecto, sino que responde a la voluntad política de seguir trabajando el texto y enriquecerlo con nuevos aportes», según reportó Prensa Libre.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.