Halicephalobus mephisto: descubren gusano complejo en profundidades de la Tierra
El hallazgo en 2011 del gusano del diablo en las profundidades terrestres revolucionó la comprensión científica sobre posible vida compleja en ambientes extremos bajo tierra.
- Halicephalobus mephisto fue descubierto en 2011 en la mina Beatrix de Sudáfrica a aproximadamente 1,3 kilómetros de profundidad.
- El gusano es microscópico pero representa la forma de vida animal más compleja encontrada en el subsuelo profundo.
- El descubrimiento refutó la creencia anterior de que ningún organismo complejo podía existir a más de 30 centímetros bajo tierra.
Antes de la década de 1980, la mayoría de los biólogos creía que la vida no existía a profundidades mayores a 30 centímetros bajo la superficie terrestre. Este paradigma cambió cuando hallazgos de finales del siglo XX mostraron la presencia de bacterias a casi 3 kilómetros de profundidad en perforaciones para extracción de gas. El biólogo Gaetan Borgonie, fundador del instituto Extreme Life Isyensya en Bélgica, consideró que organismos pequeños como los nematodos o gusanos redondos podrían habitar también las profundidades subterráneas, aunque muchos científicos veteranos se burlaban de la idea.
En 2008, Borgonie y otros expertos en formas de vida extrema visitaron la mina de oro Beatrix en Sudáfrica. Extrajeron agua a 37 grados Celsius de perforaciones en las paredes rocosas y la filtraron a través de dispositivos para capturar organismos vivos. Tras filtrar más de 6 mil litros de agua, capturaron un único gusano diminuto. En otras dos minas sudafricanas filtraron volúmenes aún mayores, incluyendo 12 millones de litros en una de ellas, encontrando distintas especies de nematodos e invertebrados. La mayoría podía encontrarse en ambientes superficiales, pero el gusano de la mina Beatrix, cuya cola se rompió durante el filtrado, resultó ser una especie desconocida.
El organismo recibió el nombre científico Halicephalobus mephisto, conocido como el gusano del diablo. Es minúsculo, apenas tan largo como el grosor de varios cabellos humanos, pero dentro del ecosistema de profundidad representa una auténtica ballena. Los científicos lograron obtener descendencia del ejemplar original y desde entonces lo han estudiado para comprender cómo sobrevive en la oscuridad y calor extremo de las profundidades terrestres. Karen Lloyd, geomicrobióloga de la Universidad del Sur de California, expresó la magnitud del descubrimiento: "Si puedes encontrar un gusano ahí abajo, ¿qué más nos estaremos perdiendo?", según reportó BBC Mundo.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
