Red de reclutadores recluta panameños para combatir en Rusia y Ucrania con bonos de hasta $30,000
Una red de reclutadores opera en Panamá reclutando combatientes para los ejércitos de Rusia y Ucrania mediante perfiles en redes sociales, ofertas económicas y promesas de beneficios, mientras empresas privadas obtienen ganancias significativas por cada incorporación.
- Reclutadores contactan por redes sociales a panameños ofreciendo bono de hasta $30,000, salario mensual de $2,500 y nacionalidad después de un año de servicio
- Detrás del esquema operan empresas militares privadas que actúan como 'ejércitos proxy' contratados por Estados para evitar exponerse en conflictos
- Exdirector de Senafront revela que compañías obtienen alrededor de $7,000 por cada combatiente captado, manteniendo ganancia de aproximadamente $4,000 tras pagar al recluta
La Prensa de Panamá documentó una red de reclutadores que capta ciudadanos panameños para incorporarlos a los ejércitos de Rusia y Ucrania a través de redes sociales. El diario intercambió mensajes con presuntos reclutadores que ofrecen un programa sin costo inicial, un bono de hasta treinta mil dólares tras la firma del contrato, un salario mensual de dos mil quinientos dólares, traslado gratuito al país de destino y la posibilidad de obtener nacionalidad después de un año de servicio. Los reclutadores advierten abiertamente que quienes acepten 'van es para la guerra'.
Eric Estrada, exdirector del Servicio Nacional de Fronteras de Panamá y exintegrante de las Fuerzas Especiales, explicó que detrás de este esquema operan empresas privadas multinacionales que captan personal militar y civil bajo la figura de 'ejércitos proxy'. Este mecanismo permite a los Estados delegar el reclutamiento y contratación de combatientes en compañías privadas, lo que facilita que un Estado diga 'no tiene nada que ver' si surge un conflicto, ya que formalmente son fuerzas privadas. Estrada cuestionó este modelo, argumentando que 'nos debemos al país y a la nación' y que crear grupos especializados para trabajar para otro país constituye una forma de mercenariato que no debe permitirse.
Estrada reveló que conoce de primera mano las consecuencias del fenómeno, señalando que varios excompañeros de las Fuerzas Especiales panameñas abandonaron el servicio para enrolarse en empresas militares privadas atraídos por salarios de dos mil quinientos a tres mil dólares mensuales. Afirmó que al menos cinco de ellos murieron en la actual guerra, aunque la Cancillería ha oficializado solo un deceso. El exjefe de Senafront también precisó que las empresas reclutadoras obtienen importantes ganancias económicas: mientras al recluta se le ofrecen entre dos mil quinientos y tres mil dólares, las compañías pueden recibir alrededor de siete mil dólares por cada incorporación, quedándose con aproximadamente cuatro mil dólares de ganancia. Estrada agregó que los reclutadores buscan principalmente a exintegrantes de unidades élite para reducir costos de entrenamiento, aunque también captan jóvenes sin experiencia y civiles desempleados en situaciones de vulnerabilidad, según reportó La Prensa.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

