Papa León XIV revela antepasados esclavos y esclavistas en su genealogía
En declaraciones al canal NBC-Telemundo, el papa León XIV subrayó que desciende de inmigrantes y que su historia familiar refleja la complejidad de la historia estadounidense.
- El papa León XIV confirmó tener antepasados tanto esclavos como esclavistas en su línea genealógica
- Robert Prevost destaca la herencia migratoria de EE.UU. y sus principios de libertad y oportunidad
- León XIV pidió perdón oficial en su encíclica Magnífica Humanitas por el papel de la Iglesia en la legitimación de la esclavitud
El papa León XIV, cuyo nombre civil es Robert Prevost y nació en Chicago hace 70 años, reveló en una entrevista concedida al canal estadounidense NBC-Telemundo que su genealogía incluye tanto personas esclavizadas como propietarios de esclavos. El pontífice, que también posee nacionalidad peruana, explicó que su familia refleja la diversidad de la historia estadounidense.
Prevost subrayó que desciende de una familia de inmigrantes y expresó su valoración por los principios que representa Estados Unidos. "Me gustan muchas cosas. En cierto sentido, hablando de principios, de lo que representa Estados Unidos: el sentido de la libertad, el sentido de las oportunidades, el sentido de haber invitado durante generaciones a personas de todo el mundo a ser parte de Estados Unidos", afirmó durante la conversación, que tuvo lugar en Castel Gandolfo tras un concierto por la paz.
Según investigaciones genealógicas realizadas por el historiador español Rafael Lezcano, las raíces de León XIV se extienden por ocho países: Francia (40 antepasados), Italia (24), Estados Unidos (22), España (21), Cuba (10), Canadá (6), Haití (1) y Guadalupe (1). El análisis indica que al menos 17 de sus antepasados eran afrodescendientes provenientes de diversas partes del mundo.
En su encíclica Magnífica Humanitas, el papa León XIV pidió perdón oficial por el papel de la Iglesia Católica en la legitimación de la esclavitud. "Se trata de una herida en la memoria cristiana a la que no podemos considerarnos ajenos. Es inevitable sentir un profundo dolor al considerar el enorme sufrimiento y humillación que la esclavitud ha significado para tantas personas", expresó el pontífice, según reportó La Nación.
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