Francia aprobó ley de muerte asistida; falta revisión constitucional
El Parlamento de Francia aprobó mediante votación de la cámara baja una reforma que legaliza la muerte asistida para adultos con enfermedades incurables, aunque la legislación permanece pendiente de examen por parte del Consejo Constitucional antes de su validación final.
- 291 votos a favor, 241 en contra en cámara baja; reforma ya rechazada tres veces por Senado
- Derecho reservado a adultos con enfermedad incurable que expresen voluntad libre e informada de morir
- Consejo Constitucional puede invalidar o expresar reservas; si aprueba, Francia se uniría a cinco naciones con eutanasia legal
El Parlamento de Francia aprobó el miércoles el derecho a la muerte asistida o eutanasia para pacientes con enfermedades incurables, una reforma polémica promovida por el presidente Emmanuel Macron. Luego de años en tramitación, la cámara baja votó definitivamente con 291 votos a favor y 241 en contra, tras el rechazo previo del Senado en tres oportunidades. El Gobierno decidió dar la última palabra a la cámara baja conforme a sus facultades constitucionales.
Sin embargo, la aprobación no marca el final del proceso. El primer ministro Sébastien Lecornu solicitó al Consejo Constitucional de Francia, la máxima autoridad constitucional, que examine la legislación. Este órgano posee decisiones vinculantes y puede, en casos extremos, declarar inválida toda una legislación o expresar reservas sobre partes de la misma. Si el Consejo Constitucional otorga su visto bueno, Francia se unirá a Bélgica, Países Bajos, Suiza, Canadá y Uruguay como naciones que autorizan la muerte asistida.
En la Asamblea Nacional, la izquierda apoyó a la bancada del partido Renaissance de Macron, mientras que la derecha y la extrema derecha votaron en contra, aunque cada grupo permitió libertad de voto a sus miembros en este asunto sensible para la sociedad francesa. Macron expresó en redes sociales que los legisladores llevaron adelante un "debate constructivo y respetuoso", afirmando haber cumplido su compromiso de 2022 de "abrir este camino junto a los franceses".
La ley restringe el derecho a adultos con enfermedad incurable que puedan expresar su necesidad de manera "libre e informada" y que sufran físicamente, con un dolor resistente al tratamiento o considerado insoportable. Un médico verifica los requisitos antes de que un comité evalúe los criterios, y el médico toma la decisión final. El paciente se auto-administra la sustancia letal, excepto cuando imposibilidades físicas lo impidan. La Iglesia católica y organismos científicos se opusieron, expresando preocupación sobre los cambios que generaría en la relación social con la vulnerabilidad y la discapacidad, según reportó Expansión.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.



