Bernarda Vera, declarada desaparecida en dictadura chilena, se encuentra viva en Argentina 50 años después
La justicia chilena confirmó con probabilidad superior a 99,9999% que Bernarda Rosalba Vera Contardo, de ahora 80 años, es la misma persona incluida en el Informe Rettig de 1991.
- Bernarda Vera, declarada desaparecida el 10 de octubre de 1973, fue encontrada viva en Miramar, Buenos Aires
- Informe Rettig de 1991 la incluyó como víctima de desaparición forzada, indicando ejecución en puente Villarrica
- Prueba de ADN confirmó identidad con probabilidad superior a 99,9999% en noviembre 2024
Bernarda Rosalba Vera Contardo, mujer chilena de 80 años considerada durante décadas víctima de desaparición forzada bajo la dictadura de Augusto Pinochet, fue hallada viva residiendo en Argentina. La justicia chilena confirmó el lunes su identificación mediante informe pericial de ADN encargado por el ministro en visita para causas de Derechos Humanos, Álvaro Mesa Latorre. Los antecedentes científicos correspondientes al perfil genético y muestras de sus familiares disponibles en el Banco Genético de Familiares de Detenidos y Ejecutados Políticos del Servicio Médico Legal acreditaron probabilidad de identificación superior al 99,9999 por ciento.
Desde octubre de 1973, poco después del golpe de Estado, Vera se encontraba desaparecida según registros oficiales. Sin embargo, se volvió a casar, tuvo otros hijos, obtuvo nacionalidad sueca y vivió años en la provincia de Buenos Aires. A mediados de 2024, un equipo de Chilevisión, estación de televisión chilena, la localizó en el balneario de Miramar. Fuentes del Poder Judicial de Chile indicaron que se le solicitó someterse a prueba, ante lo que ella accedió. La diligencia fue realizada por tribunal de Mar del Plata.
El Informe Rettig, publicado en 1991 por la Comisión de Verdad y Reconciliación formada en primeros meses del gobierno de Patricio Aylwin, la incluyó como una de las 1.469 personas víctimas de desaparición forzada en Chile. El reporte establecía que había sido detenida por efectivos militares el 10 de octubre de 1973 en Liquiñe, zona de precordillera de Los Andes en el sur del país, luego presuntamente ejecutada junto a otras 15 personas. El documento señalaba que fue detenida durante el asalto al Retén Neltume y que los agentes estatales la ejecutaron en el puente Villarrica sobre el río Toltén, arrojando su cuerpo a las aguas.
Las primeras dudas sobre la veracidad de los hechos vinieron de un compañero de militancia. Según testimonio en el archivo del Museo de Neltume, el exmiembro del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), José Manuel Bravo, contó que un grupo grande de personas logró presuntamente escapar del operativo militar. En el momento de desaparición, Vera era profesora en una escuela pública en Puerto Fuy dentro del Complejo Maderero y Forestal Panguipulli, en la Región de Los Ríos, y formaba parte del MIR y del Movimiento Campesino Revolucionario, según reportó BBC Mundo.
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