Mendoza rechaza cambios en Ley General de Vinos que amenazan su identidad productiva
El gobierno provincial de Mendoza y las principales cámaras del sector vitivinícola se oponen a cambios en la Ley General de Vinos N° 14.878 que permitirían elaboración deslocalizada y eliminarían controles de origen, amenazando la identidad productiva de la región.
- El Gobierno nacional busca modificar la Ley General de Vinos eliminando fraccionamiento en origen y trazabilidad geográfica
- Mendoza teme perder especialización regional y permitir mezcla de vinos importados con nacionales
- Se contempla la disolución de Coviar y reducción de fiscalización del Instituto Nacional de Vitivinicultura
La industria vitivinícola de Mendoza levanta la guardia ante intentos del gobierno nacional de cambiar la Ley General de Vinos. Los principales actores del sector, incluyendo el gobierno provincial, plantean batalla para que el Congreso no avance con las modificaciones, que se centran en permitir elaboración deslocalizada, eliminar trazabilidad geográfica, permitir mezclas entre vinos importados e importados con nacionales, y disolver la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar).
El ministro de la Producción de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu, advirtió que se pone en riesgo la identidad vitivinícola de la provincia. El funcionario defendió las indicaciones geográficas, el envasado en territorio local y el sistema de seguimiento como pilares del modelo productivo y turístico. "No es lo mismo un Cabernet de Cafayate que un Cabernet de Luján de Cuyo. Tampoco uno producido en Los Chacayes, Lavalle o Santa Rosa. Cada vino tiene características, aromas y sabores distintos", destacó Vargas Arizu.
El plan oficial, bajo responsabilidad del ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, también contempla reducción de fiscalización del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), limitando muestras al producto final embotellado. Esto elevaría riesgos de adulteraciones y atentaría contra las pymes locales. El proyecto además busca la eliminación de aportes obligatorios a Coviar, aunque enfrenta obstáculos legales tras un amparo que consideró que un decreto no puede modificar una ley.
Cámaras del sector como Coviar y Bodegas de Argentina (BA), junto a enólogos reconocidos y funcionarios provinciales, ven con preocupación los planteos del Ejecutivo nacional. Dejan un mensaje claro: "El vino es tradición y no un commodity". La mayoría coincide en que la vitivinicultura no es solo un negocio, sino una forma de vida que requiere reconocer las particularidades regionales, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
