Inteligencia artificial no elimina la plusvalía ni el trabajo humano
En debates sobre inteligencia artificial, algunos argumentan que las empresas tecnológicas abolieron el concepto de plusvalía. Sin embargo, el análisis demuestra que cuando un call center reemplaza telefonistas por IA, no elimina trabajo humano sino que lo desplaza: programadores, especialistas en capacitación de modelos, operadores de sistemas y técnicos de soporte reemplazan a los telefonistas anteriores.
- Toda creación de valor requiere trabajo humano, como Karl Marx analizó exhaustivamente entre 1861 y 1863, dedicando casi la mitad de sus estudios a la teoría de la plusvalía
- El aumento de productividad tecnológica no disminuye la plusvalía capitalista sino que la aumenta, al crecer el valor total mientras la porción del trabajador permanece estancada
- La IA reemplaza trabajadores en ciertas tareas pero requiere la labor de programadores, entrenadores, operadores y técnicos de mantenimiento que hacen posible su funcionamiento
Durante una charla sobre desafíos de la inteligencia artificial, un orador argumentó que mientras la izquierda analice la realidad con esquemas del siglo pasado y siga hablando de imperialismo, las cosas no funcionarán. Cuestionó específicamente: "¿Dónde está la plusvalía de Google?". Esta afirmación refleja argumentos liberales frecuentemente presentados como de izquierda: la negación de que la única fuente de valor es el trabajo humano.
Sin embargo, el análisis económico histórico contradice esta postura. Cuando un call center reemplaza telefonistas por sistemas de inteligencia artificial, no elimina el trabajo humano sino que lo desplaza. Trabajadores que construyen, entrenan, operan y mantienen la IA reemplazan a quienes contestaban teléfonos directamente. Detrás de cada sistema automatizado hay trabajadores produciendo energía eléctrica, equipos de climatización, servicios de limpieza y mantenimiento de infraestructura que hacen posible que la IA funcione.
Karl Marx analizó extensamente la generación de valor y la plusvalía entre 1861 y 1863, dedicando casi la mitad de sus veintitrés cuadernos de estudio a este tema. En El Capital afirmó que el capital, aunque ejerce acción productiva en el proceso de trabajo, nunca es fuente de valor. "No crea nunca un nuevo valor y solo añade valor de cambio al producto siempre y cuando él mismo lo tenga, es decir, cuando él mismo se convierta en tiempo de trabajo materializado", escribió Marx. La fuente del valor es exclusivamente el trabajo.
Contrario al argumento del orador, el aumento de productividad por desarrollo tecnológico no disminuye o elimina la plusvalía, sino que la incrementa. El valor total crece, pero como la porción destinada al trabajador no aumenta proporcionalmente, la porción que se lleva el capitalista resulta mayor. Marx lo expresó así: "A medida que la industria se hace más productiva, disminuyen los costos de producción del salario. Se emplea menor número de trabajadores en proporción al producto y consumen, por tanto, una parte menor de él... Aumentará, por tanto, la plusvalía del capitalista y su plusproducto". Según reportó la diaria.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.