Armada estadounidense evalúa rediseño de portaaviones clase Ford
Funcionarios estadounidenses advierten que trasladar el centro de mando podría requerir miles de millones de dólares en gastos de rediseño y retrasos significativos en el programa de construcción naval.
- Trump ordena evaluar rediseño de portaaviones clase Ford para que se asemejen a buques de la Segunda Guerra Mundial
- Incluye cambios como reubicar la "isla" (torre de mando) hacia la proa y adoptar catapultas de vapor antiguas en lugar del sistema actual
- Expertos advierten que los cambios podrían costar miles de millones y generar retrasos significativos en los proyectos en construcción
Según siete funcionarios estadounidenses en activo y retirados, la Armada de Estados Unidos está considerando un rediseño importante de sus portaaviones de la clase Ford. El cambio evaluaría trasladar la torre de mando, conocida como la "isla", desde su posición actual cerca de la popa hacia la proa, para que el diseño se asemeje a buques más antiguos.
Esta revisión responde a preocupaciones del presidente Donald Trump sobre la apariencia de los nuevos buques. El jueves anterior emitió un memorando de seguridad nacional ordenando a la Armada desarrollar un plan para adoptar catapultas de vapor antiguas en lugar del sistema actual para lanzar aviones desde las cubiertas de vuelo. Según funcionarios, Trump prefiere que los nuevos portaaviones se asemejen a los que estuvieron en servicio durante la Segunda Guerra Mundial.
Funcionarios actuales y anteriores advierten preocupación por el costo y tiempo que requeriría tal modificación. Un estudio durante el primer mandato de Trump reveló que trasladar la isla podría costar miles de millones de dólares en gastos de rediseño y retrasar significativamente el programa. Bryan Clark, exoficial de la Armada en el Hudson Institute, indicó que la modificación afectaría la flotabilidad, peso del buque y tendría un costo considerable.
Hay tres portaaviones de la clase Ford en distintas fases: el USS John F. Kennedy realiza pruebas de mar aproximándose a su incorporación a la flota, mientras que el USS Enterprise y el USS Doris Miller están en construcción. El USS Gerald R. Ford, primer buque de esta clase, ya está en servicio. Los planes prevén la construcción de hasta 10 portaaviones de esta clase en cuatro décadas, con costo proyectado de 22.000 millones de dólares cada uno según la Oficina de Presupuesto del Congreso.
La Armada considera ambos cambios muy en serio debido a los potenciales retrasos y sobrecostos. El Pentágono derivó las solicitudes de comentarios a la Casa Blanca, según reportó Prensa Libre.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.