Japón debate integración de musulmanes ante construcción de primera mezquita en Fujisawa
Mientras Japón depende cada vez más de trabajadores extranjeros para contrarrestar su crisis demográfica, la propuesta de construir una mezquita en Fujisawa polariza a residentes entre la aceptación y el miedo.
- Planes para construir primera mezquita de Fujisawa despiertan reacciones que van desde ira hasta esperanza, reflejando ansiedad sobre inmigración.
- Manifestantes protestaron argumentando que una mezquita mayor que un santuario sintoísta cercano es falta de respeto; se reportan casos de discursos de odio y desinformación en redes.
- Mohamed Mohideen, empresario de Sri Lanka que vive en Osaka 39 años, reporta aumento de hostilidad y comentarios hirientes contra musulmanes en internet y en persona.
Fujisawa, ciudad costera ubicada a una hora al sur de Tokio, prepara la construcción de su primera mezquita en un terreno actualmente cubierto de césped. Los planes han despertado una amplia gama de reacciones, desde ira y miedo hasta esperanza y aceptación, reflejando la creciente inquietud de los japoneses sobre inmigración y cambios sociales en momentos en que el país lidia con escasez de mano de obra causada por envejecimiento poblacional.
A principios de 2026 estallaron manifestaciones contra la construcción de la mezquita. Algunos manifestantes argumentaban que una mezquita mucho más grande que el santuario sintoísta japonés cercano constituía una falta de respeto. Se han reportado casos de discursos de odio y desinformación difundidos en redes sociales japonesas, incluyendo llamadas y correos electrónicos ofensivos recibidos por mezquitas, lo que llevó a grupos contrarios a las expresiones de odio a organizar contramanifestaciones para evitar la violencia.
Noriko Izumizawa, residente de Fujisawa, expresó preocupación por cómo podría cambiar la comunidad. Afirmó que debates polarizados sobre inmigración en Estados Unidos y Europa también han alimentado su inquietud. Sin embargo, Hiroki Suzuka, propietario de una cafetería frente al sitio de construcción, hizo un llamado a mayor comprensión, argumentando que el primer paso es aprender sobre el Islam y sus adherentes con mente abierta.
Mohamed Mohideen, empresario originario de Sri Lanka, ha vivido en Osaka durante 39 años y relató un cambio negativo. Aunque ha mantenido buenas relaciones con vecinos durante años, notó una actitud hostil hacia los musulmanes en el último tiempo. En redes sociales abundan comentarios como «Fuera de Japón» y «Vuelve a tu país». Mohideen acude diariamente a la mezquita de Osaka para rezar y dijo que la gente también ha comenzado a insultar en persona, aunque nunca ha sentido que su vida corra peligro, según reportó BBC Mundo.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.