Putin visita isla en disputa con Japón en medio de tensiones regionales
Vladimir Putin visitó este jueves la isla de Etorofu (Iturup en ruso), uno de los territorios de las islas Kuriles en disputa entre Rusia y Japón desde el término de la Segunda Guerra Mundial, generando una condena inmediata de Tokio.
- Putin recorrió un complejo de procesamiento de pescado, degustó caviar, visitó un hospital y una escuela según el Kremlin
- Japón remonta sus reivindicaciones al siglo XVII mientras Rusia basa su soberanía en 1945 cuando tropas soviéticas ocuparon las islas tras la rendición japonesa
- La visita forma parte de una estrategia que analistas califican como triple amenaza a Japón junto con presiones de China y Corea del Norte
El presidente ruso Vladimir Putin visitó por primera vez esta semana la isla de Etorofu, conocida en Rusia como Iturup, una de las cuatro islas del archipiélago de las Kuriles cercanas a las islas principales de Japón. La acción provocó una fuerte condena de Tokio, que consideró el gesto como un acto que hiere los sentimientos del pueblo japonés y dificulta cualquier mejora en las relaciones bilaterales. Durante su visita, Putin recorrió un complejo de procesamiento de pescado, degustó caviar, e intermedió en un hospital y una escuela, según comunicó el Kremlin.
Tokio y Moscú mantienen una disputa territorial de larga data sobre las islas Kuriles. Japón remonta sus reivindicaciones al siglo XVII, mientras que Rusia generaliza su soberanía en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, cuando tropas soviéticas ocuparon el archipiélago tras la rendición de Japón en 1945. Ambas naciones nunca firmaron un tratado de paz formal después de la guerra. Japón ha mantenido su reivindicación condicionada a la firma de un tratado de paz que permitiría estrechar lazos económicos. La primera ministra Sanae Takaichi emitió una declaración televisada de protesta, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores Toshimitsu Motegi convocó al embajador ruso Nikolai Nozdrev para presentar una enérgica protesta.
La visita ocurre en un contexto de tensiones regionales crecientes. Los analistas califican la situación como una triple amenaza a Japón derivada de vecinos con capacidad nuclear: China, que ejerce presión diplomática, militar y económica; Rusia, con esta visita territorial; y Corea del Norte, que lanzó un misil dos días antes del viaje de Putin. El momento es particularmente sensible pues coincide con el 81 aniversario del anuncio de rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial y antecede a ejercicios militares conjuntos entre Seúl y Washington programados para el próximo lunes, según reportó La Tercera.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.