Unión Europea convoca reunión urgente por crisis migratoria en Ceuta
El encuentro genera división entre el gobierno español, que defiende un enfoque abierto, y países como Italia y Dinamarca que reclaman políticas más restrictivas e incluso pidieron excluir a España del espacio Schengen.
- La oleada masiva de migrantes en Ceuta, frontera terrestre de la UE en África, desató diferencias entre Estados miembros sobre política migratoria
- Italia, Dinamarca, Alemania y Hungría pidieron excluir a España del espacio Schengen, petición políticamente explosiva y jurídicamente imposible según derecho europeo
- La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pidió alcanzar una «respuesta europea común» que fortalezca fronteras mediante mayor vigilancia e instalación de barreras físicas
Los ministros del Interior de los países de la Unión Europea mantendrán este martes una reunión por videoconferencia para analizar la crisis migratoria ocurrida en la ciudad española de Ceuta y las tensiones que generó entre Estados miembros sobre la política migratoria del bloque.
La oleada masiva que comenzó el jueves en Ceuta —una de las dos únicas fronteras terrestres de la UE en África, junto con Melilla— desencadenó divisiones sobre cómo abordar la migración. El gobierno español de Pedro Sánchez defiende un enfoque abierto en materia migratoria, mientras que países como Italia y Dinamarca, encabezando un grupo de 22 Estados, advierten que una «inmigración descontrolada» constituye «una amenaza para Europa» y reclaman políticas más restrictivas.
En un escalamiento de tensiones, Italia, Dinamarca, Alemania y Hungría pidieron la exclusión de España del espacio Schengen, la zona de libre circulación europea. Esta petición, considerada políticamente explosiva y jurídicamente imposible según el derecho europeo, provocó el rechazo del gobierno español. Sánchez respondió con una carta criticando la actitud «egoísta» de esos países y solicitando una reunión de urgencia. Horas después, los 22 Estados enviaron otra carta reclamando la videoconferencia de emergencia. Francia se mantuvo aparte, considerando que la iniciativa instrumentalizaba la crisis y remarcando que la inmensa mayoría de migrantes ya había sido devuelta a Marruecos.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebró la convocatoria y pidió alcanzar una «respuesta europea común» que permita «reforzar las fronteras» mediante mayor vigilancia e, cuando sea necesario, instalación de barreras físicas. Von der Leyen afirmó que el encuentro permitirá «extraer lecciones» de la crisis. La reunión se produce después de que la UE endureciera sus normas migratorias durante los últimos meses y autorizara a Estados miembros a enviar a solicitantes de asilo rechazados a centros ubicados fuera del bloque, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.