Derechos de Exportación agrícolas: ¿subsidian a Brasil y Estados Unidos?
La estructura de retenciones a productos agrícolas en Argentina ha impactado la producción al mantener precios menores para los productores locales respecto a sus competidores globales.
- Argentina cobró Derechos de Exportación entre 5% y 35% anuales durante 40 años en soja, haciendo que productores locales reciban US$300 por tonelada frente a US$380 en Brasil y más de US$400 en Estados Unidos
- Argentina produce 50 millones de toneladas de soja frente a 180 millones en Brasil y 120 millones en Estados Unidos, liderando en eficiencia industrial de harina y aceite de soja
- Sin los DEX, la producción agrícola argentina sería superior, con mayor ingreso de divisas, recaudación impositiva y mejor desarrollo del interior del país
Los Derechos de Exportación (DEX) a productos agrícolas argentinos han generado debate intenso en las últimas semanas, con sectores solicitando su eliminación total o parcial mientras el Gobierno defiende su mantenimiento por equilibrio fiscal. El presidente Javier Milei reconoció en septiembre de 2024 que estos impuestos generaron «un sector industrial adicto al Estado» al proteger la industria a costa del campo.
Un análisis plantea que durante décadas Argentina ha subsidiado indirectamente a sus competidores mediante estos impuestos. Argentina, Brasil y Estados Unidos son los principales productores excedentarios de soja a nivel mundial con 50, 180 y 120 millones de toneladas respectivamente. Sin embargo, mientras productores argentinos reciben alrededor de US$300 por tonelada en el campo, los brasileños cobran US$380 con mayores costos de transporte, y los estadounidenses más de US$400.
Argentina ha mantenido una industria aceitera eficiente y competitiva mundialmente gracias a su capacidad productiva, pero los precios recibidos por productores locales sufrieron quitas entre 5% y 35% anuales durante más de 40 años. De no haber existido los DEX, la producción agrícola sería muy superior al presente, generando mayor ingreso de divisas, recaudación impositiva y desarrollo en el interior del país. El subsidio indirecto a competidores externos resulta, según este análisis, injustificado y evitable, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
