Cibercriminales operan mediante estructuras empresariales con programas de capacitación clandestina
Rodrígo García, especialista de BTR Consulting, describe cómo el cibercrimen evolucionó de hackers independientes a organizaciones con estructura corporativa y escalabilidad alarmante.
- Cibercriminales se capacitan en 'universidades del cibercrimen' en ecosistemas clandestinos de la dark web
- Cursos costean desde cientos hasta miles de dólares según técnicas como phishing, carding o ransomware
- Inteligencia artificial está acortando el tiempo y conocimiento técnico requerido para delinquir digitalmente
El cibercrimen ha evolucionado de la imagen del delincuente solitario a operaciones estructuradas como empresas corporativas, con bolsas de trabajo clandestinas y sistemas de capacitación conocidos como universidades del cibercrimen. Rodrígo García, managing partner de BTR Consulting para México, explicó que estas funcionan como organizaciones criminales con la misma estructura que muchas empresas formales y entidades educativas a nivel mundial.
El término universidad del cibercrimen es una metáfora para describir ecosistemas clandestinos de aprendizaje donde hackers y estafadores se capacitan y reclutan nuevos integrantes. Esta evolución, que lleva tres décadas en marcha, ha escalado desde el hacker independiente altamente especializado de los años 80 y 90 a organizaciones que logran una escalabilidad alarmante, impulsada por la masificación de internet, la digitalización acelerada durante la pandemia e inteligencia artificial.
Fátima Rodríguez, investigadora de seguridad de ESET Latinoamérica, describe varios modelos de reclutamiento. En algunos países africanos como Nigeria, actores de amenaza ponen recursos tecnológicos a disposición de jóvenes en condiciones económicas precarias a cambio de una deuda que se cobra mediante coerción. Existe acceso voluntario mediante foros de internet superficial, redes sociales, canales de mensajería anónima como Telegram, deep web y finalmente comunidades de dark web que requieren referidos.
En estos espacios se ofrecen cursos, manuales y herramientas para técnicas específicas como phishing, carding o ransomware, con costos entre cientos y miles de dólares según la técnica. También existe el crimen como servicio, donde cualquier persona se suscribe a esquemas tipo membresía en la dark web y recibe entre 10.000 y 15.000 registros de tarjetas de crédito comprometidas al mes con tasa de éxito estimada entre 15% y 20%.
García y Rodríguez coinciden en que inteligencia artificial está comprimiendo el tiempo y conocimiento técnico requerido. Ya existen chatbots diseñados para explicar herramientas de ataque a personas sin formación técnica. Sistemas de inteligencia artificial pueden emular voz humana con precisión superior al 99%, transformando phishing tradicional en llamadas donde un familiar resulta prácticamente indistinguible. También pueden probar millones de contraseñas por minuto y construir perfiles detallados de personas desde fuentes abiertas. Kits de phishing preparados se venden en dark web y Telegram por menos de 25 dólares, según reportó Expansión.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.