Cómo preparar chimichurri para pizza: la receta que usan los profesionales
El chimichurri es el complemento perfecto para pizza. Te mostramos cómo prepararlo en casa con la calidad de un profesional, sin secretos ocultos ni trucos complicados.
- Selecciona ingredientes frescos de calidad: perejil italiano, ajo, pimentón y aceite de oliva
- Mezcla los ingredientes con técnica correcta: picado fino, proporción adecuada y reposo de sabores
- Conserva en frasco hermético para que mantenga frescura y potencia varios días
El chimichurri es una salsa de origen rioplatense que se ha convertido en el acompañamiento ideal para pizza en toda América Latina. A diferencia de lo que muchos creen, no es un condimento complicado de hacer: requiere ingredientes simples, pero la clave está en la calidad de cada uno y en respetar las proporciones.
Paso 1: Consigue los ingredientes base. Necesitarás perejil fresco (preferiblemente italiano, de hoja plana), ajo, pimentón de la Vera o pimentón dulce, orégano seco, sal, pimienta negra molida y aceite de oliva virgen extra. Estos son los componentes que distinguen un buen chimichurri de uno mediocre. Evita usar perejil marchito o aceite rancio: la calidad aquí es innegociable.
Paso 2: Prepara el perejil correctamente. Lava el perejil y sécalo bien con papel absorbente (la humedad es enemiga de la conservación). Retira los tallos gruesos y pica finamente las hojas. El tamaño importa: no debe quedar pulpa, sino trozos pequeños que respeten la textura característica del chimichurri. Algunos profesionales usan mortero en lugar de cuchillo para evitar oxidación.
Paso 3: Pica el ajo en trozos muy pequeños o úsalo prensado. La cantidad varía según tu preferencia, pero una regla común es usar entre 2 y 4 dientes por taza de perejil. Si el ajo queda muy grande, dominará el sabor; si es muy fino, se disolverá y perderás textura.
Paso 4: Mezcla los ingredientes secos primero. En un recipiente, combina el perejil, el ajo, el pimentón (1 a 2 cucharadas por taza de perejil), el orégano seco (1 cucharadita), la sal y la pimienta. Remueve bien para distribuir los sabores de manera uniforme.
Paso 5: Agrega el aceite de oliva de forma gradual. Vierte lentamente mientras mezclas, hasta obtener una consistencia que sea sólida pero no seca. La proporción típica es 1 parte de ingredientes secos por 1 parte de aceite, aunque puedes ajustar según prefieras una versión más o menos aceitosa. Las pizzerías suelen preferir versiones más oleosas porque el aceite amplifica los sabores.
Paso 6: Deja reposar el chimichurri entre 2 y 24 horas antes de usar. Este tiempo permite que los sabores se integren y se potencien mutuamente. Guarda en un frasco de vidrio con tapa hermética en la refrigeradora. El chimichurri casero se mantiene fresco entre 7 y 10 días si está bien tapado y alejado de la luz.
Paso 7: Ajusta el sabor antes de servir. Prueba una pequeña cantidad en una pizza o con pan. Si necesita más sal, pimentón o ajo, ajusta ahora. Recuerda que los sabores se intensifican con el tiempo, así que sé conservador en los primeros ajustes. Algunos profesionales agregan una pequeña cantidad de vinagre blanco (una cucharadita) para darle un toque ácido que realza la experiencia gustativa.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
Cómo cubren este mismo hecho otros medios de la región: