Diplomáticos panameños reciben salarios exorbitantes mientras familias luchan por subsistir
La Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional reveló altos salarios de funcionarios diplomáticos en el exterior, incluyendo nombramientos a familiares de altos funcionarios, mientras la mayoría de panameños lucha por llegar a fin de mes.
- Embajadores y cónsules panameños reciben salarios, gastos de representación y viáticos que contrastan con los ingresos de trabajadores de salario mínimo
- El hermano del presidente ocupa la Embajada en Portugal, el hermano del ministro de Salud es embajador en Colombia, y un familiar del canciller ocupa cargo consular en Asia
- Familias panameñas deben elegir entre comprar alimentos o medicamentos, mientras funcionarios diplomáticos acceden a ingresos mensuales que superan lo que una familia humilde podría reunir en años
Mientras trabajadores panameños se esfuerzan durante un mes entero para percibir un salario mínimo que frecuentemente no alcanza para cubrir necesidades básicas, algunos funcionarios diplomáticos en el exterior reciben ingresos mensuales que multiplican esa cifra varias veces. La revelación surgió de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional, que conoció los salarios, gastos de representación, viáticos y otros beneficios de embajadores y cónsules panameños, cifras que, según La Prensa, resultan alejadas de la realidad que vive la mayoría de los ciudadanos.
Hay familias panameñas que llegan a la quincena contando monedas, madres que deben decidir entre comprar alimentos o medicamentos, y trabajadores que tras largas jornadas laborales no logran cubrir la canasta básica, el alquiler, la electricidad y el transporte. Mientras tanto, la estructura de la diplomacia mantiene costos exorbitantes que carecen de proporción con la realidad del pueblo.
El problema se agrava por los nombramientos que reflejan criterios distintos al mérito. El hermano del presidente ocupa la Embajada de Panamá en Portugal. El hermano del ministro de Salud ejerce como embajador en Colombia. Un familiar del canciller ocupa un cargo consular en Asia. Aunque poseer vínculos familiares no implica automáticamente falta de preparación, estos nombramientos generan cuestionamientos legítimos sobre si responden a capacidad o cercanía con el poder.
El Estado no puede pedir sacrificios al pueblo mientras mantiene estructuras costosas y privilegios difíciles de justificar. La corrupción no siempre aparece con un maletín lleno de dinero, sino también cuando el poder se utiliza para favorecer intereses particulares, repartir puestos entre allegados o colocar a familiares en cargos privilegiados. Cada balboa del Estado proviene del esfuerzo de quienes trabajan, pagan impuestos y producen.
Panamá requiere fortalecer una verdadera carrera diplomática donde los nombramientos respondan al mérito y la capacidad, no a la cercanía política ni a vínculos familiares. Los cargos en el exterior no pueden convertirse en premios o refugios para quienes tienen conexiones. Mientras algunos disfrutan salarios exorbitantes, muchos panameños siguen luchando por poner comida sobre la mesa, según reportó La Prensa.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.