Panamá debate salarios mínimos sin infraestructura de empleos formales
Mientras sindicatos piden salario mínimo de 900 dólares, expertos señalan que el verdadero desafío es generar empleos formales con poder adquisitivo, no solo decretar cifras.
- El sistema de fijación salarial de Panamá lleva más de 60 años sin cambios, según la ministra de Trabajo Jackeline Muñoz
- 700 mil panameños trabajan en la informalidad y el desempleo supera 10%
- Proyectos en minería, puertos, aeropuerto y gasoducto podrían generar decenas de miles de empleos formales
La negociación anual entre sindicatos y empresariado en Panamá se repite sin variaciones: los primeros solicitan aumentos salariales mientras los segundos abogan por la cautela. La ministra de Trabajo, Jackeline Muñoz, reconoció públicamente que el mecanismo de fijación de salarios mínimos no ha sido modificado en más de 60 años, según reportó La Prensa.
El debate sobre cifras específicas —los sindicatos piden 900 dólares— oculta un problema estructural más profundo: la escasez de empleos formales con remuneraciones dignas. Actualmente, 700 mil panameños trabajan en la informalidad y el desempleo supera 10%. Elevar el salario mínimo sin una estructura productiva capaz de sostenerlo podría empujar a más trabajadores hacia el desempleo, advierte el análisis.
Panamá cuenta con varios proyectos de infraestructura y sectores con potencial generador de empleo. La reapertura de la mina de Donoso podría recuperar 20 mil puestos en seis meses y más de 40 mil en un año, según el gerente de Relaciones Laborales de Cobre Panamá, Alexander Gabarrete. Puerto Barú recibió 20 mil solicitudes en cinco meses. El aeropuerto de Tocumen supera 11.5 millones de viajeros en el primer semestre de 2026. Un gasoducto de 76 kilómetros podría generar 6.500 empleos en construcción y 9.700 en operación.
Las zonas francas captaron 203.2 millones de dólares en 2025 pero crearon apenas mil empleos, mientras República Dominicana refuerza su liderazgo con 200 mil empleos directos en sus parques. El sector de economía creativa existe regulado desde 2024, pero el Ministerio de Cultura no ha desarrollado aún la política nacional.
La solución no proviene de un solo sector, sino de la ejecución coordinada de lo que ya está diagnosticado: voluntad política para implementar minería, puertos, diversificación del Canal y economía creativa, según La Prensa. Ese es el verdadero debate salarial que Panamá tiene pendiente.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.