Custodio describe a Maradona postrado en cama y con síntomas de abstinencia días antes de su muerte
En la audiencia del proceso contra el equipo médico del ídolo argentino, Aníbal Domínguez, custodio desde 2015, detalló el estado de salud de Maradona tras su neurocirugía, poco antes de su fallecimiento el 25 de noviembre de 2020.
- Maradona comía poco, sufría incontinencia urinaria y pasaba días sin levantarse de la cama
- Domínguez fue custodio durante una semana hasta el 22 de noviembre en la casa de Tigre
- Se reproducieron audios donde el custodio reportaba al médico Leopoldo Luque sobre temblores y síntomas de abstinencia de alcohol
Aníbal Domínguez, custodio que vivió con Maradona desde 2015, compareció en una audiencia llevada a cabo en San Isidro, en las afueras de Buenos Aires, como parte del juicio contra los médicos que atendieron al exfutbolista durante su convalecencia. Domínguez convivió con Maradona en su casa en Tigre alrededor de una semana hasta el 22 de noviembre, poco antes del paro cardiorrespiratorio que causó la muerte del ídolo el 25 de noviembre de 2020.
Durante su testimonio, el custodio describió que Maradona comía poco, sufría retención de líquidos y se encontraba inflamado. Además, padecía incontinencia urinaria y pasaba días enteros sin levantarse de la cama, presentando síntomas que atribuyó a la abstinencia de alcohol. Domínguez también señaló que Maradona mostraba cambios de humor acentuados, se mantenía de mal genio y era difícil convencerlo de que se bañara o ingiriera alimentos.
La corte reprodujo audios en los cuales Domínguez reportaba al médico personal Leopoldo Luque, principal acusado en la causa, acerca del estado del paciente. En una comunicación del 20 de noviembre, el custodio informó que Maradona estaba «perdido y tenía temblores», síntomas que ambos vinculaban a la abstinencia alcohólica. Sin embargo, esa misma noche Maradona solicitó ser llevado a pasear en camioneta, cosa que Domínguez hizo.
El testigo explicó las dinámicas de la relación entre Maradona y Luque, señalando que aunque el futbolista lo echaba e incluso le escupía, el médico insistía en volver y continuaban hablando. Domínguez expresó que no podía contradecir directamente a Maradona porque «explotaba», y agregó que «el jefe era Diego». Siete profesionales de la salud, incluido Luque, son juzgados por homicidio con dolo eventual, figura legal que implica conciencia de que sus acciones u omisiones podían causar la muerte. Todos declaran su inocencia. Según reportó El Comercio.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
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