Custodio describe a Maradona postrado en cama con síntomas de abstinencia días antes de su muerte
Aníbal Domínguez, custodio que convivió con Maradona hasta el 22 de noviembre de 2020, testificó en San Isidro sobre el deterioro físico y emocional del astro tras su neurocirugía.
- Maradona comía poco, sufría incontinencia urinaria y pasaba postrado en cama días antes de morir
- Testigo describió mal humor, retención de líquido e hinchazón del exfutbolista
- El médico personal Leopoldo Luque es el principal imputado; otros seis profesionales también son juzgados por homicidio
Aníbal Domínguez, quien trabajaba como custodio de Maradona desde 2015, convivió con el ídolo argentino en la casa de Tigre, al norte de Buenos Aires, durante aproximadamente una semana hasta el 22 de noviembre de 2020. En su testimonio ante el tribunal de San Isidro, a 26 kilómetros al norte de la capital, describió el estado del astro: comía poco, sufría incontinencia para orinar y pasaba días enteros postrado en la cama con síntomas de abstinencia de alcohol.
Domínguez relató que Maradona «tenía retención de líquido, estaba hinchado» y presentaba cambios de humor extremos. «Diego estaba de mal humor, trataba mal a todo el mundo», recordó el custodio, quien añadió que el exfutbolista rechazaba bañarse y comer, y que «se iba encima, no llegaba al baño». El testigo mencionó que le solicitó al médico personal Leopoldo Luque que visitara al paciente, diciendo: «Tenía que venir y no estaba viniendo».
Durante la audiencia se reproducieron audios en los que Domínguez le informaba a Luque que Maradona estaba «perdido y tenía temblores» el 20 de noviembre, situación que ambos atribuían a la falta de alcohol. Sin embargo, esa misma noche el exfutbolista pidió que lo llevaran a pasear en camioneta. Domínguez explicó la dinámica con Maradona: «Uno no podía chocar con Diego y decirle que no porque era peor, explotaba. El jefe era Diego».
Maradona murió el 25 de noviembre de 2020 a los 60 años por un paro cardiorrespiratorio y un edema pulmonar mientras se recuperaba de una neurocirugía en internación domiciliaria. El proceso judicial en San Isidro busca establecer responsabilidades entre el equipo médico. Además de Luque, otros seis profesionales de la salud son juzgados por homicidio con dolo eventual, figura legal que implica que eran conscientes de que sus acciones u omisiones podían provocar la muerte. Todos los imputados claman inocencia. En la audiencia estuvieron presentes dos de las hijas del astro, Dalma y Gianinna, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
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