Milei repunta y Bolivia arde: dos modelos de ajuste
El mismo recetario de austeridad produce estabilización financiera en un país y estallido social en otro, en el gran contraste económico del semestre.
- El riesgo país argentino tocó su nivel más bajo de la era Milei, cerca de 400 puntos básicos.
- Bolivia declaró estado de emergencia el 20 de junio tras unos 50 días de bloqueos.
- Ambos gobiernos aplican austeridad con resultados sociales y de mercado opuestos.
La región muestra dos trayectorias opuestas del ajuste. En Argentina, tras la presentación del programa financiero 2026-2027 de Luis Caputo, el riesgo país tocó su nivel más bajo de la era Milei, con chances de perforar los 400 puntos básicos. La inflación mensual se proyecta por debajo del 2%, la actividad subió 2,1% en el primer cuatrimestre y consultoras como Balanz elevaron la estimación de crecimiento de 2,7% a 3% para 2026.
En el plano financiero argentino, el Merval subió 2,2% y se negocia una nueva línea multilateral por 5.000 millones de dólares. El Tesoro afronta además un vencimiento de 4.200 millones de dólares en Bonares.
Bolivia, en cambio, atraviesa una crisis a cielo abierto. El presidente Rodrigo Paz declaró el estado de emergencia el 20 de junio de 2026, otorgando al Ejército poder para desbloquear rutas tras cerca de 50 días de bloqueos contra sus medidas de austeridad. La Paz quedó aislada, con desabastecimiento de alimentos y combustible, enfrentamientos y muertos; tres ministros habían puesto su renuncia a disposición el 3 de junio.
La lectura de fondo es que ambos gobiernos aplican austeridad, pero con resultados sociales y de mercado divergentes. Argentina capitaliza expectativas financieras favorables, mientras Bolivia enfrenta un estallido por el costo social del ajuste y la escasez de combustible. El papel de las reservas de dólares y el acceso a financiamiento multilateral aparecen como variables decisivas para explicar la diferente gobernabilidad del ajuste.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

