Nicaragua aplaza hasta septiembre reforma para excluir opositores de elecciones
La Asamblea Nacional nicaragüense, controlada por el ejecutivo, aplazó hasta inicios de septiembre la aprobación de cambios legales solicitados por Ortega para excluir de elecciones a lo que el mandatario denomina "vendepatrias" y "golpistas".
- La votación fue postergada de inicios de agosto a septiembre para permitir consultas con sectores como la Corte Suprema, Ejército, iglesias y pueblos indígenas
- Estados Unidos advirtió que no se quedaría de brazos cruzados ante la medida, mientras la Unión Europea exhortó a elecciones conforme normas internacionales
- Nicaragua rechazó las críticas como "injerencistas e imperialistas", afirmando que el país no es vasallo de nadie
La copresidenta Rosario Murillo anunció el lunes que la reforma constitucional será presentada al plenario de la Asamblea Nacional para su aprobación en los primeros días de septiembre. La iniciativa fue expuesta al cuerpo diplomático y el proceso de consulta incluirá a la Corte Suprema, el Ejército, la Policía, sectores empresariales, bancarios, iglesias y pueblos indígenas.
Daniel Ortega, quien ha gobernado durante casi 20 años, busca mediante esta reforma legal que en los comicios de 2027 no participen los partidos opositores. La intención ha provocado reacciones negativas de potencias mundiales y organismos internacionales. Estados Unidos advirtió que "no se quedarán de brazos cruzados" frente a lo que calificó como "dictadura", mientras la Unión Europea exhortó al gobierno nicaragüense a convocar elecciones conforme a las normas internacionales.
El gobierno nicaragüense rechazó estas críticas. A través de su representación oficial, respondió a la Unión Europea con el mensaje de que Nicaragua "no es vasallo de nadie" y tildó los señalamientos de "injerencistas e imperialistas". Por su parte, el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que romperá relaciones diplomáticas con Nicaragua y Cuba a partir de su toma de posesión el 7 de agosto.
Ortega y Murillo, ambos de 80 y 75 años respectivamente, gobiernan con poder absoluto y control significativo sobre la sociedad. Esta dinámica se consolidó tras la represión de las protestas de 2018, que dejó más de 300 muertos según la Organización de Naciones Unidas. Hace un año y medio, una reforma constitucional amplió el mandato presidencial de cinco a seis años, lo que trasladó las elecciones generales de noviembre de 2026 a noviembre de 2027, según reportó Expansión.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

