Prácticas de bienestar se expanden en América Latina entre 70% de población
Rituales contemporáneos de bienestar que hace años eran marginales ahora integran conversaciones cotidianas, recomendaciones entre amigos y programas corporativos en América Latina. En Argentina, el porcentaje de personas que practica al menos una de estas actividades creció de 55% en 2022 a 70% en 2026.
- En Argentina, la adopción de prácticas de bienestar creció del 55% en 2022 al 70% en 2026, con mayor diversidad: de una media de dos prácticas por persona en 2022 a tres en 2026
- El crecimiento es más intenso entre mujeres y sectores socioeconómicos altos, con mayor prevalencia en limpieza energética mediante sahumerios o velas (del 30% al 36%), reiki, suplementos naturales y alineamiento de chacras
- La región combina nuevas prácticas wellness urbanas con saberes ancestrales indígenas y afrodiaspóricos: Brasil incorporó meditación, yoga y acupuntura en su sistema público de salud con más de doce millones de atenciones entre 2017 y 2022
Prácticas de bienestar como meditación, astrología, mindfulness, limpieza energética con sahumerios, baños de hielo y ceremonias forman parte de una expansión de rituales contemporáneos en América Latina. Lo que hace años era considerado marginal hoy integra conversaciones cotidianas, recomendaciones entre amigos, contenidos virales en redes sociales e incluso programas corporativos de bienestar.
Los datos demuestran que no se trata de una moda pasajera. En Argentina, un estudio de la consultora Voices! revela que el porcentaje de personas que realizó al menos una de estas prácticas pasó del 55% en 2022 al 70% en 2026. El fenómeno no se expresa solo en más personas que lo practican, sino también en mayor diversidad de experiencias por persona: de una media de dos prácticas en 2022 a tres en 2026. Quienes ya las realizan combinan cada vez más herramientas distintas, sugiriendo la consolidación de verdaderos ecosistemas personales de bienestar.
El crecimiento no es homogéneo. Muestra mayor intensidad entre mujeres, tradicionalmente más legitimadas socialmente para explorar dimensiones emocionales y de cuidado, y entre sectores socioeconómicos altos con más acceso económico, capital cultural y exposición a discursos internacionales sobre wellness. Entre las prácticas que más crecieron aparece la limpieza energética de hogares mediante sahumerios o velas, pasando del 30% al 36%, junto con reiki, suplementos naturales, registros akáshicos y alineamiento de chacras.
En toda la región, el fenómeno se expresa de manera particular. En México, prácticas ancestrales como el temazcal o las limpias conviven con una industria wellness urbana que las resignificó como experiencias de alto valor. En Colombia, el crecimiento del bienestar se entrelazó con procesos de sanación colectiva en contextos de posconflicto. En Chile, donde la religiosidad tradicional cae pronunciadamente entre los jóvenes, proliferaron espacios que combinan regulación emocional con dimensión comunitaria. Un informe de la consultora Kantar confirma la tendencia regional: 60% planea pasar más tiempo en la naturaleza, 40% recurrir a masajes y relajación, 35% incrementar yoga y meditación, y 24% usar aromaterapia.
América Latina tiene un sustrato de saberes ancestrales vivos: tradiciones indígenas y afrodiaspóricas de cuidado, sanación y ritualidad que preexistieron al mercado. Brasil incorporó meditación, yoga, acupuntura y terapias corporales dentro de estrategias de atención primaria del sistema público de salud, con más de doce millones de atenciones registradas entre 2017 y 2022. Aunque disminuye la afiliación a religiones tradicionales en la región, las creencias espirituales siguen siendo muy fuertes incluso entre quienes se definen como no religiosos, según estudios del Pew Research Center. Según reportó TalCual, estas prácticas que en algunos casos representan una revalorización genuina por parte de sus comunidades, en otros implican una absorción por mercados que las reformatean como experiencias de consumo, simplificando su complejidad original.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


