Panamá aprobó ley de economía circular pero enfrenta desafío de implementación
La ley establece responsabilidades para fabricantes, crea un Consejo Nacional de Economía Circular y contempla ecodiseño y reparación, aunque el reglamento con incentivos y multas aún estaba en debate a marzo.
- Panamá aprobó la Ley 502 en noviembre para impulsar la economía circular con enfoque integral
- El país recicla solo el 5 % de sus desechos y es el segundo en América Latina en generación de basura per cápita
- Empresarios pidieron en junio pasar de normas a acciones concretas de economía circular
Panamá enfrenta un desafío significativo en la transición de regulaciones a prácticas concretas en economía circular. Mientras que la mayoría de panameños desconoce el concepto, el modelo actual funciona de forma lineal: se extraen recursos, se fabrican productos, se venden y finalmente terminan en basureros. La economía circular propone romper este ciclo mediante bienes duraderos y reparables, conversión de residuos en materia prima y promoción del alquiler sobre la compra.
El panorama del reciclaje en Panamá resulta desolador. El país recicla apenas el 5 % de sus desechos, mientras que el 95 % restante acaba enterrado, incinerado o en ríos. Según la Cámara de Reciclaje de Panamá, el país es el segundo de América Latina con mayor generación de basura per cápita, solo detrás de Chile.
La Ley 502, aprobada en noviembre, representa el primer intento integral para abordar el tema: incorpora reciclaje, ecodiseño, reparación de equipos y reutilización antes de que los materiales se conviertan en desechos. La ley crea un Consejo Nacional de Economía Circular y exige un Plan Estratégico cada cuatro años, colocando al fabricante en el centro de la responsabilidad. Sin embargo, el reglamento que definiría multas e incentivos permanecía en debate interinstitucional hasta marzo.
Durante el Congreso Bio Circular en junio, empresarios y expertos enfatizaron que la economía circular no surgirá de artículos legales sino de cambios concretos: cuando una empresa comprenda que reparar resulta más económico que reemplazar, cuando los municipios ofrezcan tarifas diferenciadas por reciclaje y cuando alquilar o compartir se conviertan en modelos de negocio rentables. Algunos emprendimientos panameños ya transforman uniformes usados y lonas publicitarias en nuevos productos, reconocidos regionalmente.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


