Senado chileno aprueba último artículo de megarreforma tributaria de Kast aunque faltan vetos
El Senado chileno aprobó el artículo final de la controvertida megarreforma tributaria impulsada por el Gobierno de José Antonio Kast, aunque quedan pendientes los vetos presidenciales y la resolución del Tribunal Constitucional sobre cuestiones de constitucionalidad.
- Senado aprobó compensación municipal de 190 millones de dólares por rebaja de contribuciones a viviendas de mayores de 65
- El Ejecutivo anunció tres vetos dirigidos a eliminar derechos al olvido financiero, prohibir anatocismo e impedir cobros de intereses sobre intereses
- La reforma busca reducir impuesto corporativo de 27% a 23% pero genera advertencias del FMI sobre déficit fiscal
El pleno senatorial aprobó una fórmula para compensar a los municipios por la reducción de contribuciones destinadas a viviendas de personas mayores de 65 años. La votación registró 27 votos a favor, 22 en contra y una inhabilitación. El artículo establece que la Tesorería General de la República deberá transferir a cada municipio recursos por aproximadamente 190 millones de dólares que las arcas locales dejarán de recaudar por concepto de contribuciones. La propuesta del Gobierno contempla que 110 millones de dólares vayan al Fondo Común Municipal y 80 millones se reintegren directamente a cada comuna, aunque alcaldes de oposición solicitaron que todos los recursos se destinen al Fondo Común para una distribución enfocada en las necesidades específicas.
El Ejecutivo anunció tres vetos para corregir o eliminar indicaciones incorporadas por la oposición durante la tramitación legislativa: el derecho al olvido financiero por deudas, el impedimento del cobro de intereses sobre intereses, y los ajustes para garantizar pagos a treinta días para pequeñas y medianas empresas. Estos vetos obligarán al Congreso a volver a discutir las observaciones, proceso que añadirá al menos una semana más de debate. Además, el Tribunal Constitucional debe resolver la admisibilidad de recursos presentados por la oposición que impugnan distintos aspectos, como la invariabilidad tributaria.
El corazón del proyecto sigue siendo la reducción del impuesto a las empresas del 27 por ciento al 23 por ciento, e incluye también exención de IVA para compra de vivienda, beneficios fiscales para repatriación de capitales y una medida que congela la carga tributaria para grandes inversiones. El Consejo Fiscal Autónomo consideró que el proyecto genera un impacto fiscal neto negativo, mientras que el Fondo Monetario Internacional advirtió que se trata de un plan ambicioso que requiere esfuerzos para alcanzar metas de déficit y deuda. El Gobierno aspira a que la reforma sea aprobada antes de septiembre para presentar sus primeros presupuestos a finales de año, según reportó El Universo.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.