Matilda cumple 30 años como película de culto pese a fracaso comercial inicial
A tres décadas de su estreno, Matilda permanece como filme reconocido por abordar sin concesiones el abuso infantil, la indiferencia familiar y la intransigencia escolar, a través de la historia de una niña que descubre posibilidades extraordinarias.
- Matilda fue fracaso de taquilla con 33 millones de dólares recaudados versus 36 millones de presupuesto
- La película dirigida por Danny DeVito se estrenó en 1996 y está basada en novela de Roald Dahl
- Generaciones de niños de años 90 y 2000 crecieron viendo la cinta en televisión y videoclubes
Matilda llegó a treinta años desde su estreno en 1996 y consolidó su posición como película de culto. Danny DeVito, en su rol de director, recreó ante las cámaras temas desafiantes como abuso infantil, indiferencia familiar e intransigencia escolar, elementos que el escritor británico Roald Dahl había descrito en su novela homónima, sin recurrir a suavizaciones narrativas.
A pesar de ser un fracaso comercial que recaudó solo 33 millones de dólares de los 36 que costó producir, la película se convirtió en una de las más vistas de su época. La generación de niños de los años noventa y dos mil la disfrutó repetidamente a través de transmisiones televisivas y alquileres en videoclubes, lo que le permitió trascender su desempeño inicial en salas de cine.
La narrativa sigue a Matilda, una niña encantadora que crece con una familia indiferente a su existencia. Sola, como aprendió a leer sin ayuda, descubre poseer una mente privilegiada que le permite mover objetos con el pensamiento, incluso desafiar a la formidable directora de su escuela, la señorita Tronchatoro. Con el apoyo de Miss Honey, su maestra solidaria, Matilda aprende a controlar sus habilidades para defender a sus amigos y dar lecciones a los adultos abusivos, tomando las riendas de su propio destino.
Mara Wilson encarna a Matilda; Danny DeVito interpreta a Harry Wormwood, padre y narrador de la historia; Rhea Perlman personifica a Zinnia Wormwood, la madre; y Embeth Davidtz es Miss Honey. La película comunica una lección profunda sobre resiliencia al mostrar cómo la protagonista se mantiene firme ante el maltrato familiar y escolar, mientras exalta la solidaridad entre niños para resistir la tiranía adulta, según reportó El Universal.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

