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Investigación

Colapsos evitables: la norma sísmica bajo la lupa en Colombia

El cruce entre el mapa de daños y el estado de los fondos de gestión del riesgo revela vacíos que pudieron agravar la tragedia.

A
Resumen IA — Tres claves
  • El terremoto de 7,4 dejó 294 muertos y una escala de daños que apunta a posibles fallas en el cumplimiento de la norma sísmica.
  • El análisis propone cruzar el mapa de edificaciones colapsadas con licencias, antigüedad y cumplimiento de la NSR-10.
  • El estado de los fondos municipales de gestión del riesgo y los tiempos de rescate son variables clave para medir colapsos evitables.
Fotografía referencial · Ahora

El sismo de magnitud 7,4 que sacudió el centro y occidente de Colombia el 10 de agosto de 2026 dejó, según el balance oficial de la UNGRD al 15 de agosto, 294 fallecidos, 3.935 heridos y 320 desaparecidos. Más allá de la magnitud del evento, la escala de los daños plantea una pregunta central: qué tan preparadas estaban ciudades como Cali, Pereira y Quibdó para un movimiento telúrico de esta intensidad.

El foco de análisis se dirige al cumplimiento de la Norma Sismo Resistente NSR-10, el estándar que regula la construcción de edificaciones en un país atravesado por fallas geológicas activas. El colapso de hoteles, viviendas populares y otras estructuras en barrios como Capri, en Cali, abre el interrogante sobre si las construcciones seguían los parámetros vigentes o si arrastraban déficits de diseño y ejecución.

A la variable estructural se suma la de la gestión del riesgo. El estado de los fondos municipales destinados a la prevención de desastres y los tiempos de respuesta de rescate, desagregados por barrio, permiten dimensionar hasta qué punto la vulnerabilidad fue producto de decisiones previas y no solo de la fuerza del sismo.

Un reportaje de datos que cruce el mapa de las edificaciones colapsadas con los registros de licencias de construcción, la antigüedad de los inmuebles y el cumplimiento normativo permitiría identificar patrones de colapsos potencialmente evitables. Ese ejercicio resulta clave para orientar la reconstrucción y las políticas de prevención.

El desastre ocurrió apenas tres días después de la asunción del presidente Abelardo de la Espriella, lo que ubica la respuesta a la emergencia y, más adelante, la reconstrucción, como un eje central de su gestión inicial. La rendición de cuentas sobre el origen estructural de los daños será determinante para evitar que una catástrofe similar se repita.

Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

Fuentes

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