Expertos recomiendan microexperimentos antes que grandes decisiones de carrera
Ante el limbo profesional que sienten muchos ejecutivos, académicos especialistas en transiciones de carrera sugieren probar nuevas identidades mediante proyectos pequeños antes de cambios radicales.
- Herminia Ibarra demuestra que reinvención ocurre por acción, no por meditación previa
- Concepto de 'identidades profesionales provisionales' mediante experimentos
- Microexperimentos en cursos, proyectos y conversaciones generan información para decisiones
Existe un momento particular en muchas carreras profesionales en el que aparece una pregunta incómoda: se sabe que ya no se quiere continuar en la posición actual, pero no hay claridad sobre qué se desea hacer. Este territorio, denominado limbo profesional, ocurre cuando el pasado laboral comienza a quedar pequeño, pero el futuro permanece como hoja en blanco. Se posee cargo, profesión, reputación y experiencia, pero todo eso explica quién fue uno, no quién se quiere ser.
Herminia Ibarra, profesora de London Business School y una de las principales investigadoras sobre transiciones de carrera, demuestra algo contraintuitivo en su libro Working Identity: la reinvención no suele funcionar siguiendo la secuencia de primero descubrir quién se desea ser y después actuar. Muchas veces ocurre exactamente al revés: se actúa, se experimenta y a partir de esas experiencias se descubre quién se podría llegar a ser. La obsesión por encontrar la respuesta definitiva genera parálisis por análisis, donde se recorren veinte escenarios posibles en la cabeza y se descartan todos antes de haber probado uno.
Ibarra utiliza el concepto de identidades profesionales provisionales, observando que personas que asumían nuevos roles ensayaban distintas versiones de sí mismas observando modelos, probando comportamientos y evaluando qué resultaba auténtico. Frente al limbo profesional, es preferible hablar de microexperimentos antes que de grandes decisiones. Quien considere dedicarse a otra actividad no necesita renunciar de inmediato: primero puede participar en proyectos vinculados con ese interés. Si atrae otra industria, conviene conversar con al menos cinco personas que ya trabajen allí. Quien siente curiosidad por algo puede hacer un curso corto. Y quien fantasea con enseñar, emprender, asesorar o escribir, lo mejor es probarlo en escala pequeña. El objetivo del microexperimento no es alcanzar éxito, sino generar información que permita tomar decisiones fundamentadas. Según reportó La Nación, esta lógica también fue desarrollada por Bill Burnett y Dave Evans en Designing Your Life a partir de su experiencia en Stanford.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.