Reforma tributaria global clave para economía equitativa con inteligencia artificial
La tecnología de inteligencia artificial ha evidenciado la insuficiencia del régimen fiscal internacional para gravar correctamente los ingresos digitales.
- Sistema tributario global no preparado para captar beneficios de la IA
- Ganancias concentradas en pocas empresas y accionistas mientras resto asume costos
- Impuestos sobre servicios digitales necesarios como paso hacia reforma tributaria multilateral
El auge de la inteligencia artificial ha expuesto las deficiencias del sistema tributario global para captar los beneficios derivados de esta tecnología. Los impuestos sobre servicios digitales pueden constituir un paso importante hacia un marco tributario multilateral sólido que permita una economía de inteligencia artificial equitativa.
El rechazo popular a la inteligencia artificial tiene raíces en los efectos sociales, no en inquietudes filosóficas. Las ganancias financieras están cada vez más concentradas en un puñado de empresas y sus accionistas, mientras que el resto de la sociedad asume los costos, desde la pérdida de empleos hasta el encarecimiento de la energía. En democracia, los impuestos son el mecanismo principal para convertir ganancias privadas en beneficios públicos; cuando ese mecanismo falla, el rechazo es inevitable.
La justicia distributiva también preocupa en el plano internacional. Mientras el Norte global enfrenta rechazo popular a la IA, el Sur global lidia con drásticos recortes en ayuda al desarrollo, generando necesidad urgente de movilizar flujos tributarios locales desde empresas multinacionales tecnológicas. Ambos problemas comparten un origen: cuando las empresas trasladan ganancias a paraísos fiscales, todos los gobiernos pierden ingresos. La digitalización ha hecho evidente la divergencia entre valor imponible y presencia física: datos de entrenamiento, capacidad de cómputo y propiedad intelectual pueden estar dispersos entre jurisdicciones, lejos de trabajadores o usuarios. Casos como el de Apple, que trasladó miles de millones en ingresos hacia filiales irlandesas pagando apenas 0,005% de impuestos, ilustran cómo las megatecnológicas usan viejas normas para minimizar tributación, según reportó la diaria.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.