Sequía histórica paraliza transporte en Danubio y reduce generación de energía en Europa
La falta de lluvias y olas de calor han llevado al Danubio, segundo río más largo de Europa, a registrar niveles mínimos históricos con consecuencias graves para transporte fluvial, energía, turismo y agricultura.
- En Serbia el Danubio alcanzó su nivel medio más bajo en cincuenta años, y en Bezdan registró su caudal más bajo desde mil novecientos nueve, con empresas de carga operando solo al veinticinco por ciento de capacidad
- Hungría apagó completamente la central nuclear de Paks, responsable de la mitad de la electricidad del país, por falta de agua para refrigeración, mientras que Rumanía redujo la actividad de la central de Cernavoda
- La bajada de aguas permitió descubrir restos de un mamut de miles de años en Bulgaria, barcos hundidos de décadas en Serbia y Croacia, y una bomba de la Segunda Guerra Mundial en Budapest
La combinación de precipitaciones muy por debajo de la media, varias olas de calor desde mayo y reducción del agua procedente del deshielo alpino ha llevado al Danubio a mínimos históricos. En Rumania el caudal apenas ronda un tercio del promedio habitual para estas fechas. Los meteorólogos no prevén lluvias abundantes a corto plazo y se espera una nueva ola de calor en los primeros días de agosto con temperaturas alrededor de cuarenta grados en algunos países de la cuenca.
El descenso histórico del nivel del río ha permitido descubrimientos arqueológicos significativos. En Bulgaria emerge un mamut de miles de años de antigüedad cerca de Ryahovo, con un fémur, colmillo y mandíbula con grandes dientes que serán analizados por especialistas del Museo Regional de Historia de Ruse. En Serbia y Croacia han reaparecido barcos hundidos hace décadas, embarcaciones de carga y pecios de la Segunda Guerra Mundial, incluidos buques alemanes hundidos en mil novecientos cuarenta y cuatro. En Budapest el puente Margarita fue cerrado durante horas hace una semana tras hallarse una bomba de la Segunda Guerra Mundial.
El transporte fluvial ha sufrido interrupciones graves en múltiples puntos. En varios tramos del río las embarcaciones de mercancías navegan solo con carga parcial o han suspendido rutas. Una embarcación turística quedó varada en Bulgaria y sus ciento ochenta y seis pasajeros fueron evacuados. En Serbia decenas de barcos permanecen inmovilizados, mientras el puerto de Vukovar en Croacia ha visto barcos obligados a reducir cargas o esperar aumento del nivel del agua. En el tramo austríaco el transporte de mercancías está muy limitado o paralizado.
La generación de energía ha sido afectada dramáticamente. En Austria, donde la energía hidroeléctrica es la mayor fuente de electricidad, el descenso del caudal ha provocado disminución en la producción de centrales hidroeléctricas. Hungría apagó por completo la central nuclear de Paks, responsable de alrededor de la mitad de la electricidad del país, debido a falta de agua para refrigeración de reactores. El gobierno prevé compensar ese déficit mediante importaciones de electricidad. En Rumania la central nuclear de Cernavoda, que genera alrededor de veinte por ciento de la electricidad consumida, también redujo su actividad y uno de sus reactores fue desconectado.
Los expertos advierten que con el aumento de sequías asociadas al cambio climático, estos episodios de bajo nivel de agua podrían convertirse en un problema cada vez más frecuente, según reportó ABC Color.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

