Estados Unidos y Arabia Saudita firman acuerdo nuclear que genera tensiones regionales
Estados Unidos anunció el 22 de julio que llegó a un acuerdo nuclear sin precedentes con Arabia Saudita que permitirá al país de Medio Oriente desarrollar una industria energética con acompañamiento estadounidense.
- El secretario de Energía estadounidense Chris Wright y el ministro saudí Abdulaziz bin Salman firmaron el «Acuerdo 123» de cooperación nuclear «con fines pacíficos» junto con un acuerdo bilateral de salvaguardias.
- Expertos como Rosemary Kelanic advierten que permitir el enriquecimiento de uranio en territorio saudí es «bastante impactante» porque Estados Unidos nunca había permitido que otro país produjera su propio combustible nuclear en su territorio.
- El acuerdo ha generado respuestas divididas: Israel respalda la cooperación si es con fines pacíficos, mientras que exfuncionarios israelíes como Avigor Liberman advierten que podría derivar en una carrera armamentista en Medio Oriente.
El 22 de julio, Estados Unidos anunció un acuerdo nuclear sin precedentes con Arabia Saudita. El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, y el ministro de Energía saudí, el príncipe Abdulaziz bin Salman, firmaron el «Acuerdo 123» de cooperación nuclear «con fines pacíficos», junto con un acuerdo bilateral de salvaguardias. Según la Casa Blanca, estos dos acuerdos sientan las bases legales para una alianza de varias décadas y miles de millones de dólares que impulsa objetivos económicos y estratégicos, incluyendo la no proliferación nuclear.
Según información previa de CBS News, uno de los objetivos del acuerdo es que empresas estadounidenses gestionen centrales nucleares en territorio saudita. Se espera que Westinghouse Electric Company sea una de las empresas implicadas, aunque aún no se ha hecho oficial. Arabia Saudita no posee actualmente ninguna central nuclear, aunque en septiembre de 2023 su ministro de Energía reiteró la intención del país de construir una. Actualmente, el país obtiene el 62% de su energía del gas natural, el 38% del petróleo y menos del 1% de fuentes renovables.
El acuerdo ha generado preocupaciones de que pueda derivar en una carrera por el desarrollo de armas nucleares en Medio Oriente. Rosemary Kelanic, experta en la región, señaló que es «bastante impactante» que Estados Unidos permita el enriquecimiento de uranio en territorio saudí. «Estados Unidos nunca había hecho algo así antes; nunca habíamos ayudado a otro país a enriquecerlo en su propio territorio», explicó a la BBC. Kelanic advirtió que si un país produce su propio combustible nuclear, se convierte en un riesgo mucho más grande para la fabricación de armas nucleares.
Las reacciones han sido variadas. En Israel, el ministro de Economía, Nir Barkat, afirmó que su país no se opone a que Arabia Saudita tenga energía nuclear siempre que no se use fuera del suministro energético. Sin embargo, Avigor Liberman, exministro de Defensa y Relaciones Exteriores de Israel, escribió en X que el programa nuclear civil de Arabia Saudita «terminará, en última instancia, en armas nucleares» y conduciría a una «loca carrera armamentista en todo Medio Oriente». En Washington, el congresista demócrata Brad Sherman señaló que Estados Unidos solo debería aprobar un acuerdo de este tipo si cuenta con las mismas garantías que el acuerdo de 2009 con Emiratos Árabes Unidos, donde se acordó que ese país no produciría su propio uranio, según reportó BBC Mundo.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.